Presidente cubano tilda de 'neocolonial' la cumbre convocada por Trump en Florida
En la cumbre, que reunió a una docena de líderes afines a Washington para abordar la lucha contra los cárteles en el continente, Trump dijo que Cuba, sometida a un bloqueo petrolero de facto por Estados Unidos, "vive sus últimos momentos".
La Habana, Cuba/El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó este sábado de "reaccionaria y neocolonial" la cumbre convocada por Donald Trump en Florida, en la que el republicano aseguró que la isla "vive sus últimos momentos".
"La pequeña Cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida, convocada por EEUU con asistencia de gobiernos de derecha de la región, compromete a estos con aceptar el uso letal de fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos, el orden y tranquilidad de sus países", señaló Díaz-Canel en X.
En la cumbre, que reunió a una docena de líderes afines a Washington para abordar la lucha contra los cárteles en el continente, Trump dijo que Cuba, sometida a un bloqueo petrolero de facto por Estados Unidos, "vive sus últimos momentos".
La pequeña Cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida, convocada por EE.UU con asistencia de gobiernos de derecha de la región, compromete a estos con aceptar el uso letal de fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos, el orden y tranquilidad de sus países.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) March 7, 2026
"Cuba está en sus últimos momentos de vida tal como es", declaró el mandatario. "Están al final del camino. No tienen dinero, no tienen petróleo. Tienen una mala filosofía y un mal régimen que lleva ahí demasiado tiempo", añadió.
Las relaciones entre Washington y la isla atraviesan un nuevo periodo de turbulencias en las últimas semanas.
Tras el derrocamiento y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero, Estados Unidos exigió y obtuvo del poder interino en Caracas que suspendiera los suministros de petróleo a su aliada Cuba.
El bloqueo energético impuesto de facto por Washington a Cuba, donde no ha entrado ningún petrolero desde el 9 de enero, ha agravado la larga crisis económica y los apagones recurrentes que afronta la población.