Cuando los ángeles caen
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Rusia expresó el jueves su indignación por haber sido incluida en una lista negra de la ONU de partes acusadas de violencia sexual en zonas de conflicto, calificándola de sesgada y dirigida a desacreditar a Moscú.
Publicada anualmente por las Naciones Unidas, la lista incluye decenas de grupos estatales y no estatales sospechosos de manera creíble de haber incurrido "sistemáticamente" en violencia sexual.
"Estamos sumamente decepcionados y, diría, indignados por la decisión claramente sesgada y politizada del secretario general de la ONU de incluir a las fuerzas armadas y de seguridad rusas en la lista", declaró a periodistas el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia.
El informe de António Guterres "contiene información sobre delitos que no solo no pueden confirmarse dada la ausencia de los datos necesarios, sino que tampoco demuestran el carácter sistemático de las presuntas violaciones, un criterio clave para ser incluido en la lista", añadió.
"Da la impresión de que el documento fue preparado de manera meramente formal y con la intención de alcanzar un resultado predeterminado para desacreditar a Rusia y ocultar las acciones ilegales del régimen de Kiev", afirmó.
Las fuerzas de seguridad rusas fueron añadidas a la lista negra de violencia sexual la semana pasada, y la ONU señaló que sus inspectores han sido bloqueados sistemáticamente por Moscú.
El informe del secretario general detalló incidentes de violencia contra prisioneros de guerra, quienes prestaron testimonio tras su liberación.
Ucrania, sin figurar en la lista, no queda exenta de críticas: el informe menciona 31 casos de violencia sexual cometidos por fuerzas de seguridad ucranianas, en particular contra prisioneros de guerra.