Crisis carcelaria en Ecuador se agrava con nuevo amotinamiento que deja 24 muertos
Un nuevo amotinamiento en una cárcel de Ecuador dejó el martes 24 presos muertos y 48 heridos, agravando la crisis penitenciaria debido a enfrentamientos entre bandas del narcotráfico que ya dejaban unos 120 reclusos fallecidos en lo que va del año.
"Producto de los enfrentamientos se registran 24 PPL (personas privadas de la libertad) fallecidas y 48 PPL con heridas, según informes de las autoridades del centro" carcelario ubicado en Guayaquil (suroeste), expresó en un comunicado el organismo a cargo de las prisiones.
Entre las víctimas fatales hay varias personas decapitadas, de acuerdo con la prensa nacional.
El comandante de la Policía en ese puerto, general Fausto Buenaño, indicó en principio que el saldo era de 24 muertos y 42 heridos por "impacto de proyectiles de armas de fuego y también por granadas".
El presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, retuiteó en su cuenta anuncios de autoridades indicando que "se ha retomado el orden en la Penitenciaría del Litoral tras los incidentes".
La violencia ha pasado a ser permanente en los reclusorios del país, con 17,7 millones de habitantes y donde los decomisos a reclusos incluyen fusiles y granadas de fragmentación.
"Viene una crisis carcelaria desde al año 2010, con un promedio de 25 homicidios por año, pero que se acelera significativamente a partir de 2017 hasta el pico de este año, en que debemos haber pasado ya los 160 homicidios", expresó a la AFP el ecuatoriano Fernando Carrión, experto en seguridad y narcotráfico.
Agregó que en Ecuador se lavan al año unos 3.500 millones de dólares provenientes del narcotráfico y que "la institucionalidad pública también está siendo cooptada a través de la corrupción", lo que es una seria amenaza para la nación.
"Alarde tecnológico"
El Servicio de Atención a Privados de la Libertad (SNAI) informó que varias instituciones se coordinan para "mantener el control total" de la cárcel 1 de Guayaquil, donde se produjo la balacera entre internos y que es parte de un gran complejo penitenciario integrado por varias prisiones.
Buenaño reportó luego en declaraciones difundidas por Twitter que las personas presas "estaban amotinadas".
El SNAI apuntó que el martes por la mañana "se activó una alerta" en la cárcel "por detonaciones de armas de fuego y explosiones en varios pabellones, por enfrentamientos entre bandas delictivas".
Hace dos semanas, la cárcel 4 de Guayaquil fue atacada con drones con explosivos en medio de "una guerra entre cárteles internacionales", sin dejar víctimas pero sí daños materiales, de acuerdo con el SNAI.
"Eso nos muestra que ya hay un alarde tecnológico de altísimo costo, que dentro de las cárceles hay más recursos económicos que fuera", sostuvo Carrión, catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de Quito.
Reclusos de organizaciones criminales
Los principales centros carcelarios de Ecuador han sido este año escenario de violentos enfrentamientos por el poder entre bandas vinculadas a los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, que dejan más de 120 fallecidos.
En febrero se registraron revueltas simultáneas en cuatro cárceles, en las que murieron 79 personas y hubo escenas de cuerpos decapitados.
Según la Defensoría del Pueblo, en 2020 se registraron 103 asesinatos en las penitenciarías del país.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha condenado la continua violencia registrada en cárceles de Ecuador, con capacidad para unas 30.000 personas pero que albergan a 39.000 detenidos.
Carrión anotó que la tercera parte del total de reclusos "proviene de organizaciones criminales explícitas vinculadas al narcotráfico" internacional.
La semana pasada, la Policía decomisó dos pistolas, un revólver, alrededor de 500 municiones de varios calibres, armas blancas, una granada, doce tacos de dinamita y otros artefactos explosivos improvisados en una de las cárceles guayaquileñas.
Ecuador, con 65 prisiones que carecen de suficientes guardias penitenciarios, tiene previsto ampliar la capacidad carcelaria dentro de un plan para reestructurar el "precario" y "caótico" sistema penitenciario.
El país está entre Colombia y Perú, principales productores mundiales de cocaína, y es utilizado como tránsito para el envío de drogas a Estados Unidos y Europa.