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La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el sábado que representará a su país ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en el marco de la disputa territorial con Guyana por el Esequibo, en su primer viaje fuera del Caribe. Desde que ocupa el poder tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos en enero, Rodríguez solo ha viajado a Granada y Barbados, vecinos caribeños.
Representantes de ambos países defendieron su posición sobre el territorio reclamado en la máxima jurisdicción de la ONU, en las audiencias que iniciaron el pasado lunes y que continuarán hasta el 11 de mayo.
"A mí me toca viajar en las próximas horas a defensor de nuestra patria", dijo en un discurso transmitido en la televisión estatal durante el que esgrimió "los derechos irrenunciables de Venezuela" sobre una región rica en petróleo.
Quienes acuden a la CIJ gozan de una protección jurídica especial. Rodríguez formó parte de los sancionados por Estados Unidos, pero Washington, que ha reiterado en varias ocasiones su satisfacción con la gestión de la presidenta encargada, levantó las medidas en su contra a principios de abril.
La disputa territorial se intensificó luego de que ExxonMobil descubrió en 2015 enormes yacimientos petrolíferos en alto mar, lo que convirtió a Guyana en el país con mayores reservas mundiales de crudo per cápita.
El Esequibo abarca más de dos tercios de Guyana, que actualmente lo controla. Pero Venezuela reclama ese territorio, que se extiende a lo largo del río Esequibo y abarca 160.000 kilómetros cuadrados.
Georgetown sostiene que el trazado de su frontera, que data de la época colonial inglesa, fue ratificado en 1899 por un Tribunal de Arbitraje en París y desea que la CIJ lo confirme. Venezuela, por su parte, afirma que un acuerdo firmado en 1966 con los británicos en Ginebra —antes de la independencia de Guyana— sienta las bases de una solución negociada al margen de la CIJ y sostiene que el río Esequibo debe ser la frontera natural, como en 1777, en la época de la colonización española.
Durante sus dos visitas oficiales al extranjero, Rodríguez lució precisamente un broche dorado que representaba a Venezuela con el Esequibo, lo que generó la indignación de Georgetown.