Desiguales
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¿Mil, 10.000 o 50.000? La cifra de desaparecidos por el doble terremoto que golpeó hace casi un mes y medio a Venezuela genera números disímiles que las autoridades no se han esforzado en esclarecer.
La búsqueda de cuerpos continúa entre las ruinas de decenas de edificios que colapsaron como castillos de arena y dejaron al menos 6.125 muertos, según el último balance oficial.
Salvo algún hallazgo milagroso, a más de 40 días de la tragedia, se considera "desaparecidas" a las personas cuyos cuerpos aún no han sido encontrados bajo los escombros.
El último informe oficial publicado el lunes detalla la cantidad de fallecidos, personas atendidas en hospitales, viviendas afectadas y hasta las toneladas de escombros retiradas. Sin embargo, desde el 24 de junio, día en que ocurrieron los terremotos, no se ha divulgado ningún dato sobre desaparecidos.
En Caraballeda, una localidad del estado costero de La Guaira que concentra la mayor cantidad de víctimas y daños, decenas de voluntarios y rescatistas abren túneles entre los restos de edificios derrumbados. Buscan acceder a los apartamentos donde podrían encontrarse los cuerpos de sus seres queridos.
"Vamos a seguir (...) Hasta que no lo consiga, no me voy a quedar quieto", dice entre lágrimas Víctor Morales, quien busca el cuerpo de su nieto de 11 años tras recuperar el de su nieta de 13 años entre los escombros.
"Nosotros no nos vamos a rendir, nosotros vamos a seguir. Y estamos desde el día uno aquí, pensando por aquí, abriendo huecos hasta la planta baja, buscando, sacando" escombros, relata este carpintero de 50 años, que descansa bajo una lona al pie del edificio, soportando el intenso sol caribeño.
Al día siguiente de la catástrofe, Tom Fletcher, responsable de ayuda humanitaria de la ONU, estimó la cifra de desaparecidos en unos 50.000.
Fue un "error", consideró una fuente diplomática que pidió mantener el anonimato. "Es imposible saberlo exactamente, pero lo que se maneja es arriba de 10.000", añadió.
Determinar una cifra es casi una misión imposible debido a la falta de datos demográficos oficiales, ya que el último censo poblacional de Venezuela data de 2011.
El gobierno, que enfrenta una crisis económica y política desde 2013, no ha realizado un nuevo censo en los últimos 15 años.
Las autoridades suelen ser reticentes a publicar estadísticas demográficas o económicas y las divulgan de forma limitada, incluso durante la crisis provocada por los devastadores sismos.
El jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, afirmó el 30 de junio que 30.000 personas se encontraban en las zonas afectadas por el terremoto y que, hasta ese momento, se habían contabilizado 19.000 sobrevivientes y 2.000 fallecidos.
Según ese recuento, faltaban 9.000 personas. Sumadas a los 2.000 muertos, la cifra alcanzaría los 11.000 fallecidos. ¿Será ese el balance final?
El gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, habló la semana pasada de casi 6.000 muertos y, según un registro de habitantes, al menos 1.338 desaparecidos. Una nueva cifra que se suma a las contradicciones.
Ante la falta de información oficial, ciudadanos venezolanos han creado sitios web para intentar localizar a las víctimas.
En esas plataformas también existen diferencias. Al menos tres iniciativas estiman entre 17.000 y 41.000 desaparecidos.
Según la página "Venezuela Te Busca", unas 44.274 personas fueron reportadas como desaparecidas por sus familiares y 17.790 permanecen "por localizar".
El sitio "Desaparecidos Terremoto Venezuela" registra 44.418 reportes de desaparecidos y 29.518 personas que siguen "sin contacto".
Mientras que el portal Venezuela Reporta contabiliza unos 41.311 desaparecidos.
La fuente diplomática destacó la "buena voluntad" de estas iniciativas, pero cuestionó la confiabilidad de esas cifras.
En "eventos tan desastrosos de semejante magnitud (...) puede suceder que alguien no se recupere, no se lo encuentre o quede desaparecido", advirtió Esteban Chala, un experimentado rescatista argentino con experiencia en otras catástrofes.
El temor de muchas familias es que sus seres queridos permanezcan para siempre como desaparecidos. Buscan recuperar sus restos para darles una sepultura digna.
Fernando Bencomo enciende un cigarrillo mientras forenses, vestidos con trajes blancos de bioseguridad, extraen cuidadosamente el cuerpo irreconocible de su hijo, Fernando Antonio Bencomo, un estudiante de 21 años, y de su perro. Los restos fueron encontrados tras 40 días de búsqueda.
"Tenía toda la vida por delante. Desde el primer día estoy aquí buscando, no quería parar antes de que pudiera descansar en paz", lamentó este policía de 50 años.
"Sacamos entre 40 y 49 cuerpos. Voy a seguir ayudando. Hay otros cuerpos" por recuperar de entre los escombros, afirmó.
Su hijo es un desaparecido menos, pero un muerto más.