Una Luz de Esperanza
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Washington, Estados Unidos/El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió el martes "responder" a Irán, al que acusa de derribar un helicóptero sobre el estrecho de Ormuz, luego de afirmar que estaba cerca de un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
"Anoche los iraníes derribaron uno de nuestros helicópteros Apache altamente sofisticados mientras patrullaba sobre el estrecho de Ormuz", escribió en su red Truth Social.
Aunque dijo que los dos pilotos resultaron ilesos, enfatizó que "Estados Unidos debe responder a este ataque".
"Preferimos el lenguaje de la diplomacia, pero hablamos con mucha más soltura otros idiomas. Rompan sus compromisos y pasaremos al que dominamos mejor", declaró por su parte en X el negociador en jefe de Irán, el poderoso presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf.
Esto contrasta con los esfuerzos por acabar con el conflicto desatado el 28 de febrero con los ataques israelo-estadounidenses contra Irán.
El mismo Trump había dicho antes el martes que la diplomacia estadounidense estaba en la "fase final" de la negociación para poner fin a las hostilidades y mencionó que podría concluirse un acuerdo en "dos o tres días".
Tras 100 días de guerra y la entrada en vigor el 8 de abril de un frágil alto el fuego, Irán e Israel volvieron a atacarse el domingo y el lunes.
La nueva ofensiva deja tres muertos, entre ellos dos militares, y 15 heridos en Irán, según un nuevo balance de la televisión estatal el martes.
Trump, que busca una salida a este conflicto impopular en Estados Unidos ante la proximidad de las elecciones de medio mandato, había instado a ambos países a cesar "de inmediato" las hostilidades.
Irán anunció el lunes el fin de su operación e Israel lo imitó poco después.
Antes de este enésimo repunte de tensiones el martes, los precios del petróleo habían bajado, impulsados por las esperanzas de un acuerdo, tras haberse disparado en las últimas semanas debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, crucial para el transporte de hidrocarburos.
En menos de 24 horas, Irán lanzó una treintena de misiles contra Israel, según un responsable militar israelí, en respuesta a un ataque el domingo contra los suburbios del sur de Beirut, bastión del movimiento islamista libanés proiraní Hezbolá, en el que murieron dos personas y 20 resultaron heridas.
Aunque Irán anunció "el fin de la operación" el lunes, también advirtió que, en caso de "continuación de la agresión y de las hostilidades, incluso en el sur del Líbano, se emprenderían acciones mucho más severas y represivas que antes".
Teherán exige que un acuerdo para poner fin al conflicto incluya el fin de los combates en Líbano, arrastrado a la guerra cuando Hezbolá atacó a Israel el 2 de marzo para vengar la muerte del anterior líder iraní, Alí Jamenei.
Washington, en cambio, desea abordar el conflicto en Líbano de manera separada.
Mientras tanto, en Líbano, continúan los bombardeos israelíes y los ataques de Hezbolá, ya que el movimiento proiraní ha rechazado el último acuerdo de tregua entre representantes israelíes y libaneses en Washington, que permite al ejército israelí seguir operando en el sur del país.
Precisamente en esa zona, la ciudad de Tiro fue blanco el martes nuevamente de bombardeos israelíes.
Por primera vez desde el 2 de marzo, el llamamiento a evacuar afectaba a toda la ciudad, incluido el barrio cristiano, donde se habían refugiado habitantes de Tiro y de localidades vecinas.
"El barrio cristiano está ahora vacío al 99%", dijo a la AFP Walid al Tawil, un miembro del consejo municipal.
Antes de esta advertencia, al menos ocho personas habían muerto y 32 habían resultado heridas en otro ataque israelí contra esta ciudad milenaria, según un balance provisional del Ministerio de Salud.
De su parte, Hezbolá reivindicó nuevos ataques contra las fuerzas israelíes que han ocupado extensas zonas del sur de Líbano. Según el ejército, no hubo bajas. Además, en el norte de Israel, un hombre acusado de haber disparado contra soldados tras cruzar la frontera desde el Líbano fue abatido, según el ejército.
En el frente diplomático, Pakistán sigue maniobrando para alcanzar un acuerdo que, según su primer ministro, Shehbaz Sharif, estaba "a punto de concluirse" cuando estallaron los últimos combates entre Irán e Israel.
El martes, el jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, recibió en Islamabad a su homólogo libanés, Rodolphe Haykal, para hablar sobre "la situación de seguridad regional".