Tierra Lejana
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La angustia y la desesperación no cesan para la familia de José Julián Marshall Rodríguez, un joven panameño que viajó a Rusia aparentemente por una oferta de trabajo y de quien no se tiene información desde hace más de tres meses. Sus familiares solicitan a la Cancillería de la República agilizar los procedimientos para conocer dónde está, cómo se encuentra y si es posible repatriarlo a Panamá.
De acuerdo con los familiares, la última vez que supieron de él fue cuando les informó que sería enviado al frente de batalla. Piden que se realicen gestiones administrativas tanto con la República de Rusia como con la Cancillería panameña para esclarecer qué ha sido de este ciudadano.
"Primero le pido a Dios que nos acompañe a todos, que mi nieto esté vivo. Al gobierno, a todos los que tengan que ver con esto, que puedan ayudarnos, por favor. Necesitamos respuesta", expresó la abuela del joven, visiblemente conmovida. "Estamos desesperados. Estamos mal, porque es el único hijo que ya teníamos con nosotros, pero lo criamos desde pequeño y es la única esperanza que tenemos de ustedes y Dios allá en el cielo", añadió.
Según relató, la comunicación con su nieto se mantuvo con normalidad hasta que él le advirtió que dejaría de escribirle por un tiempo. "Me dijo: "Abuela, voy a tener que dejar de escribirte por un tiempo, me mandaron a misión y cuando regrese te escribo de nuevo". Desde entonces no han vuelto a comunicarse.
La familia relató además que a Marshall Rodríguez le ofrecieron un bono de 10 mil dólares para viajar, además de un pago mensual de 3 mil dólares. Sin embargo, aseguran que ese dinero fue depositado directamente en una cuenta bancaria rusa que él debió abrir al llegar, por lo que desconocen si tiene acceso a esos fondos.
No me interesa la plata, me interesa la vida de mi hijo, que vuelva aquí a su casa, porque lo estamos esperando su hija, sus abuelos y todos los demás familiares", señaló uno de sus parientes.
Los familiares denuncian además la lentitud del Gobierno en dar respuestas concretas sobre el caso. "El que está sufriendo soy yo, mi esposa, su hijita que tiene tres años y todos los familiares y amigos que tiene, porque él ha sido y es muy querido aquí", expresó su abuelo, quien pidió que la Cancillería y la embajada correspondiente reclamen formalmente por su paradero ante las autoridades rusas.
El último contacto que la familia tuvo con el joven fue el 7 de julio. De acuerdo con sus parientes, el próximo 7 de septiembre cumplirá 21 años, fecha que esperan poder celebrar con noticias de su regreso. "Ya vamos para dos meses. Yo no estoy cansado ni aburrido, porque yo no pienso cansarme nunca. Es mi nieto, es un ser humano y muy querido, ¿cómo puedo yo olvidarme jamás?", concluyó la abuela.
Información de Demetrio Ábrego