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Ciudad de Panamá, Panamá/El presidente José Raúl Mulino endureció su discurso contra el narcotráfico y las pandillas al defender el uso de la fuerza, las detenciones y el aislamiento de los delincuentes, descartó cualquier espacio de negociación y advirtió que las personas vinculadas con la narcoactividad no impondrán su agenda en Panamá. “O son los narcos o somos nosotros”, afirmó.
Mulino sostuvo que la lucha contra el crimen organizado requiere mayor capacidad técnica y operativa por parte de los estamentos de seguridad.
Con orgullo, pertenecemos a un grupo de países que enfrentan con firmeza el delito, porque sabemos que esta lucha no podemos librarla solos, y lo hacemos no por razones ideológicas, sino por una razón de supervivencia. O son los narcos o somos nosotros", expresó este lunes durante la graduación de la promoción 103 de agentes de la Fuerza Pública.
El mandatario descartó establecer negociaciones o abrir espacios de diálogo con las pandillas y planteó una ofensiva directa dentro del marco legal, aunque en su discurso no explicó si estas acciones contemplan alguna reforma a las normas en materia penal y de seguridad.
A las pandillas no se les gana negociando ni se les vence abriendo espacios de diálogo. Se les combate con la fuerza, con detenciones de acuerdo con la ley, con aislamiento y con la determinación de un Estado que no está dispuesto a retroceder”, manifestó.
Mulino reiteró la confrontación entre el Estado y las organizaciones criminales al señalar: "Repito, al final, la realidad es una sola: son ellos o somos nosotros”.
El presidente afirmó que un 2 % de las personas está relacionado con actividades del narcotráfico, aunque en su intervención no explicó el origen de ese porcentaje. “Ese 2% de personas vinculadas a la narcoactividad no va a imponerle su agenda al resto del país”, aseguró.
También advirtió que existe una disputa entre las autoridades y los grupos criminales por el control de la sociedad.
Sé muy bien que hoy existe una disputa por quién manda. Los delincuentes quieren imponer su poder sobre la sociedad y eso no pasará”, expresó.
Mulino defendió el traslado a Coiba de (presuntos) delincuentes de alto perfil y cuestionó las reacciones de quienes criticaron la medida. “Eso fue precisamente lo que ocurrió con el traslado a Coiba de delincuentes de alto perfil”, indicó.
“Aparecen defensores, abogados y opinadores indignados como si se hubiese apresado a una reverenda madre de la Iglesia”, agregó.
Según el mandatario, se produjo “una reacción coordinada en defensa de personajes siniestros que durante años actuaron como si tuvieran carta blanca”.
Mulino también tomó como referencia la estrategia aplicada por El Salvador para enfrentar a las organizaciones criminales.
Los casos exitosos como El Salvador no se basaron en tratar a los presos como víctimas, sino en hacer cumplir la ley con rigurosidad y firmeza”, sostuvo.
Aseguró que el debate sobre los derechos de los privados de libertad no debe dejar en segundo plano a las víctimas de los delitos.
“Si terminamos presentando a los delincuentes como víctimas y olvidamos a los verdaderos perjudicados, estaremos enviando el mensaje equivocado”, dijo.
El presidente pidió a los nuevos integrantes de los estamentos de seguridad actuar con respeto a los derechos humanos, pero con firmeza en la protección de la ciudadanía. También aseguró que cualquier funcionario de su administración que incurra en un delito deberá ser detenido.
Y si un funcionario de mi gobierno comete un delito, lo detienen. Aquí no hay privilegiados ni bendecidos. Que eso quede absolutamente claro”, afirmó.
Mulino señaló que Panamá trabaja de manera coordinada con otros países para enfrentar el narcotráfico y las pandillas, independientemente de las diferencias ideológicas entre sus gobiernos.
“Todos, más allá de cualquier diferencia ideológica, compartimos un objetivo: frenar el narcotráfico, a las pandillas y al poder que ejercen, incluso a través de las redes sociales y de campañas que buscan desacreditar las acciones del Estado para combatirlo”, expresó.
El mandatario afirmó que esta lucha requiere el trabajo conjunto del Ministerio de Seguridad Pública, el Servicio Nacional Aeronaval, la Policía Nacional, el Servicio Nacional de Migración y el Servicio Nacional de Fronteras.
En ese sentido, pidió a los agentes de seguridad resultados "concretos y sin contemplaciones".