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Un grupo de motorizados que prestan servicios para la plataforma de entregas PedidosYa se mantiene en paro indefinido en distintas zonas del país, en rechazo a un nuevo esquema de pago que, según denuncian, reduce significativamente sus ingresos.
De acuerdo con los voceros del movimiento, la medida surge luego de que la empresa implementara, sin consulta previa, un cambio en la metodología de pago, pasando de una tarifa fija por pedido a un sistema basado en kilometraje.
“Nos enviaron un correo de la nada confirmándonos un nuevo método de pago que no se discutió en ningún momento. Esto afecta directamente nuestro bolsillo”, explicó Daily Jagdiel Atencio, uno de los representantes del grupo.
Los trabajadores aseguran que la nueva modalidad implica una disminución de hasta un 40% en sus ganancias. Según detalló el motorizado Carlos Villegas, anteriormente la tarifa mínima por entrega era de B/.2.50, mientras que ahora se establece una base de B/.1.50, a la que se le suman variables como distancia y otros factores.
“El problema es que en la ciudad las distancias son cortas y el tráfico complica todo. Este método no nos favorece”, señaló.
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Los manifestantes recalcaron que el paro se desarrolla de forma pacífica y que no están prestando el servicio como medida de presión. “No vamos a vandalizar, estamos a manos caídas”, indicaron.
Otro de los puntos que exponen los motorizados es la falta de regulación en este tipo de trabajo. Pedro Reyes, asesor logístico del grupo, explicó que no existe una relación laboral formal con la empresa, sino un contrato de servicios profesionales.
“Esto es un vacío legal grande. Las aplicaciones no están reguladas en Panamá, lo que permite que la empresa tome decisiones sin una obligación directa hacia nosotros”, afirmó.
En ese sentido, señalaron que, aunque cumplen con gastos como seguros, combustible e indumentaria, no cuentan con garantías laborales ni cobertura en caso de accidentes.
El cese de operaciones se extiende a diversas áreas, entre ellas Panamá Centro, Panamá Oeste (Arraiján y La Chorrera), Panamá Este, así como provincias como Coclé (Penonomé) y Herrera (Chitré).
Según los voceros, la paralización alcanza aproximadamente un 97% de los repartidores activos, lo que ha generado afectaciones tanto a clientes como a restaurantes.
Incluso, hicieron referencia al pronunciamiento de la Asociación de Restaurantes de Panamá, que alertó sobre pérdidas económicas, e instaron a este sector a unirse al diálogo.
Los motorizados aseguraron haber intentado acercamientos con la empresa y con el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, sin lograr avances concretos.
“Estamos dispuestos a sentarnos a negociar. No somos delincuentes, somos trabajadores que llevamos sustento a nuestras casas”, enfatizó Reyes.
Los voceros reiteraron su llamado a la empresa para establecer un diálogo que permita alcanzar acuerdos y poner fin al paro, que, según advierten, también está impactando económicamente a los propios repartidores.