Temblor en Panamá | 'Que regrese como sea, pero que sea con vida': la espera por Suribeth

Mientras Suribeth lucha por recuperarse y su hermana permanece en la capital cuidándola, el resto de la familia intenta comenzar de nuevo. Actualmente duerme sobre colchones colocados en el portal de una vivienda de familiares, en Los Higos.

Así quedó la casa de Suribeth Cortez, tras el temblor en Panamá. / TVN Noticias

Macaracas, Los Santos./Entre los escombros de una vivienda en la comunidad de El Pájaro, en Macaracas, provincia de Los Santos, todavía permanecen la silla de ruedas de la abuela y algunos recuerdos de Suribeth Cortez, la joven de 22 años que continúa hospitalizada en el Santo Tomás después de que una losa le cayera encima durante el temblor del pasado viernes 9 de octubre.

Suribeth había logrado salir de su habitación y buscaba una vía para abandonar la casa cuando parte de la estructura se desplomó sobre ella. Su abuela también quedó atrapada y actualmente permanece hospitalizada en la Ciudad de la Salud.

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En medio del polvo, las paredes destruidas y la desesperación, Gumercinda, tía de la joven, logró sacar a ambas con la ayuda de los vecinos y trasladarlas al centro médico más cercano.

Fue algo que no supe de dónde saqué fuerzas para poder sacarlas a las dos, subirlas al carro y trasladarlas al hospital más cercano. Me ayudaron los vecinos a poder sacar a mi hermana del escombro porque estaba bastante pesada la pared”, relató su tía.

Cuando llegaron a Macaracas, Suribeth estaba desmayada. Antes de perder el conocimiento, alcanzó a pronunciar unas palabras que su tía todavía recuerda.

Lo último que me dijo era: tía, no puedo respirar, no aguanto respirar. Por lo menos ella me habló. En ese momento cogí un alivio”, expresó.

La joven fue trasladada a Las Tablas, donde los médicos advirtieron que su condición era crítica y procedieron a intubarla.

Cuando yo llegué, ya mi sobrina estaba entubada. La esperanza mía era que le veía movimiento, por lo menos en la mano, en los piecitos. Era mi esperanza”, contó Gumercinda.

Debido a la gravedad de sus lesiones, Suribeth fue trasladada en helicóptero a la ciudad de Panamá para recibir atención especializada. De acuerdo con la última actualización recibida por sus familiares, se mantiene estable.

“Gracias a Dios por ahora está estable, que es las noticias que nos han dado”, manifestó su tía.

Una familia sin casa y con miedo

Mientras Suribeth lucha por recuperarse y su hermana permanece en la capital cuidándola, el resto de la familia intenta comenzar de nuevo. Actualmente duerme sobre colchones colocados en el portal de una vivienda de familiares, en Los Higos.

Dormimos ahí afuera en unos colchones que nos regalaron ayer. Dos colchones, tres cuartos, que fue lo que nos han traído. Y ahí estamos durmiendo en lo que es el portal”, relató Gumercinda.

Aunque tienen una casa donde resguardarse de la lluvia, el temor provocado por el terremoto y sus réplicas no les permite dormir adentro.

“Adentro no nos atrevemos. Aunque la casa negra sí tuvo unos daños, aquella casa, pero por lo menos podemos estar ahí refugiados en lo que es el agua, no mojarnos”, explicó.

Familiares y amigos tratan de recuperar hojas de zinc y otros materiales entre los escombros para levantar un pequeño refugio donde puedan dormir y cocinar. Han recibido comida y agua de voluntarios y particulares, mientras el Ministerio de Vivienda y la Cruz Roja realizaron evaluaciones en el área.

Sin embargo, para Gumercinda la preocupación principal permanece en la ciudad de Panamá. Quiere viajar, acercarse a la cama de Suribeth y decirle que la espera en casa.

“Yo quisiera verla, estar allá, por lo menos hablarle a mi Suri, porque ella para mí, más que todo, era como mi hija”, expresó.

Yo anhelo poder estar allá y hablarle, aunque sea, y que me escuche, y decirle que yo estoy acá, y la estoy esperando, y que regrese, pues, como yo he dicho, como sea, pero que sea con vida”, agregó.

Con información de Meredith Serracín.

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