TVN Investiga: Panamá, ¿ruta o destino?

Panamá: ¿Ruta o destino?

La inmigración es un debate hoy en Panamá. Pero no nuevo: la primera ola de llegada de extranjeros se registró hace dos siglos, con el inicio de las obras del ferrocarril transístmico.

Entre 1904 y 1914 Estados Unidos contrató a cerca de 100 mil trabajadores extranjeros para construir el canal, y cerca del 60% de los trabajadores que llegaron a las costas panameñas eran originarios de las islas del Caribe. Otros 20 mil vinieron de Europa.

Pero justo cuando empezaban a llegar, el gobierno panameño expedía la Ley 6 del 11 de marzo de 1904, que ampliaba la inmigración restringida a los chinos, turcos y sirios. Eran “una raza no asimilable a la nuestra por temperamento”, decía la norma.

Acabada la ola de la construcción del canal, en 1934 el Departamento de Sanidad de Panamá, dirigido entonces por Arnulfo Arias, hacía énfasis en “las migraciones ideseadas”, en un artículo en el que incitaba al “mejoramiento de la raza”. Planteaba “obstaculizar hasta donde sea posible la entrada al país de razas parasitarias como los chinos, japoneses, turcos y sirios”.

Su argumento caló. En 1941, la Constitución vetó la inmigración de los negros que no hablasen español, la “raza amarilla”, las “razas originarias de la India, el Asia menor y el norte de África”.

74 años después, en 2015, a Panamá entraron 3 millones 48,790 personas, y en 2016 hicieron lo propio 3 millones 230,507.

Durante esos años, en el flujo de entrada de extranjeros cobraron notoriedad los cubanos. Por la selva de Darién pasaron 9,345.

El ingreso de migrantes también ha sido aprovechado por corruptos. Desde la caída de la dictadura, 54 funcionarios de migración han sido destituidos. Siete con Guillermo Endara, 14 con Ernesto Pérez Balladares, 18 con Mireya Moscoso, y 15 con Martín Torrijos.

De hecho, Pérez Balladares y su entonces directora del Consejo de Seguridad fueron investigados por Estados Unidos por el supuesto ingreso de ciudadanos chinos de forma ilegal a su país, a través de Panamá.

Luego, con Moscoso al poder, la salida del terrorista Luis Posada Carriles –indultado por su fallido atentado contra el ya fenecido expresidente cubano Fidel Castro-, antecedió una operación de tráfico humano que recaudó $6 millones. Las víctimas fueron 500 chinos, que entraron fraudulentamente a Panamá.

Después de ese escándalo, Panamá promulgó una ley que elevó la Dirección de Migración a Servicio.

Pero eso no detuvo las irregularidades. María Cristina González, la primera directora de Migración de la administración Ricardo Martinelli, fue investigada por la Fiscalía Segunda Anticorrupción, también por tráfico de chinos. Perdió su cargo.

Por esos años la gestión Martinelli creó el Crisol de Razas, que permitió la legalización 76 mil inmigrantes, sobre todo colombianos.

En el caso de venezolanos, un informe sobre las migraciones en el mundo, preparado por la ONU, revela que cerca de 1.8 millones han abandonado su país en los últimos 15 años.

Panamá, Estados Unidos, Canadá, Chile, Argentina, España, Colombia y República Dominicana son los principales destinos de los venezolanos, revela la Organización Internacional para las Migraciones.

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