El diablo viste a la moda: Emily Blunt revela cómo la intensidad de Meryl Streep definió el rodaje

El esperado regreso de la película vuelve a poner bajo la lupa las dinámicas internas de uno de los elencos más recordados del cine contemporáneo.

Actores de El diablo viste a la moda / AFP

Durante una reciente conversación en SiriusXM Front Row, varias de sus protagonistas compartieron detalles inéditos sobre el ambiente de trabajo en la primera entrega, revelando aspectos clave del proceso actoral que marcaron la historia.

En el encuentro participaron figuras centrales como Emily Blunt, Meryl Streep, Anne Hathaway y Stanley Tucci, bajo la conducción de Andy Cohen. La conversación giró en torno a la evolución de sus personajes y las experiencias vividas durante el rodaje, en especial la construcción del icónico personaje de Miranda Priestly.

Uno de los momentos más reveladores surgió cuando se le preguntó a Blunt sobre la presencia de Streep en el set durante la filmación original. La actriz británica no dudó en describir el impacto que le generaba la intensidad de su compañera. “En la primera película, yo estaba bastante asustada porque sentía que estabas muy metida en una especie de zona de concentración”, afirmó, evidenciando la fuerte impresión que le causó su enfoque interpretativo.

Lejos de desmentir esa percepción, Streep confirmó que su proceso creativo implicaba una inmersión total en el personaje. “Oh, sí, estaba en esa zona”, respondió, validando la idea de una interpretación profundamente comprometida. Blunt amplió su testimonio al explicar cómo esa concentración transformaba la interacción en el set: “Ella estaba en una ‘zona Miranda’, completamente centrada en Miranda Priestly. No era impenetrable, podíamos acercarnos y contarle una historia divertida, pero no reaccionabas con esa risa extraordinaria que yo normalmente escuchaba en ti”.

El método de actuación de Streep también fue abordado durante la conversación, dejando ver una estrategia consciente para construir autoridad en pantalla. Ante la pregunta sobre la dificultad de asumir ese enfoque, la actriz respondió sin titubeos: “No, no me resultaba difícil”. Luego detalló su rutina inicial en el rodaje: “Los primeros tres días me quedé cerca de la cámara con el director, observando, y luego pasábamos a hacer la escena. Yo hacía lo que correspondía y sentía que había como una pequeña distancia, una ligera separación que ayudaba a construir la autoridad del personaje”.

Este enfoque no solo influyó en la percepción del equipo, sino que también reforzó la presencia dominante de Miranda Priestly dentro de la narrativa. La distancia emocional que Streep mantuvo en el set se convirtió en un recurso interpretativo clave, aportando verosimilitud al retrato de una figura de poder dentro del competitivo mundo editorial.

Te puede interesar: Christian Nodal: modelo de su video denuncia falta de pago y presión para firmar acuerdo de confidencialidad

Te puede interesar: 'El diablo viste a la moda' | Autora revela el regalo exclusivo de Anna Wintour en estreno de la secuela

La actriz también compartió una reflexión surgida de una conversación con Greta Gerwig, quien ha analizado dinámicas similares en otros rodajes. “Ella decía algo parecido: que a veces no quieren que estés en la fiesta del elenco, porque necesitas mantener una pequeña barrera para sentirte como la figura de autoridad y hacerlo creíble”, relató Streep, subrayando la importancia de la separación en determinados procesos creativos.

Esa elección implicaba, en ocasiones, un aislamiento deliberado. Streep recordó momentos específicos durante la filmación en los que optaba por mantenerse apartada del resto del elenco. “Hubo momentos en los que yo volvía a mi tráiler y estaba ahí, sola, mientras escuchaba al resto del elenco en el área de maquillaje. Podía oírlos desde lejos, estaban pasando un gran momento, riendo y conviviendo”, explicó, describiendo una dinámica que contrastaba con el ambiente distendido del equipo.

La expresión “es solitario en la cima” surgió como una metáfora recurrente durante la conversación, reflejando tanto la posición del personaje como el enfoque interpretativo adoptado por Streep. Este concepto encapsula la esencia de Miranda Priestly, cuya autoridad se construye no solo a través del guion, sino también mediante decisiones actorales estratégicas.

El interés por estas historias detrás de cámaras coincide con el inminente estreno de la secuela, que llegará a los cines el 1 de mayo. La nueva entrega retoma el universo de Runway en un contexto marcado por la transformación de la industria editorial, abordando el impacto del declive de las revistas impresas y la reconfiguración del poder en el sector.

Según la sinopsis oficial, la trama seguirá a Miranda Priestly mientras enfrenta un escenario cambiante y se cruza con el personaje de Emily Blunt, ahora convertida en una ejecutiva de alto nivel en el sector del lujo. Este nuevo conflicto promete actualizar las tensiones originales bajo una mirada contemporánea, consolidando el legado de una historia que continúa evolucionando.

Temas relacionados

Si te lo perdiste
Lo último