Emergencia en pleno vuelo: pasajero sobrevive a la rápida reacción de la tripulación

La intervención oportuna de la tripulación y la solidaridad de una pasajera resultaron decisivas para salvarle la vida.

Rawle aseguró que este episodio fue la peor reacción alérgica que ha sufrido. / Pixabay

Un vuelo doméstico de Virgin Australia con destino a la remota ciudad minera de Newman, en Australia Occidental, estuvo a punto de terminar en tragedia cuando uno de sus pasajeros sufrió una reacción alérgica severa a más de 10.000 metros de altura.

El incidente ocurrió el domingo 4 de enero, cuando Andrew Rawle, quien padece alergias graves a las nueces y a ciertos medicamentos, comenzó a experimentar los síntomas de un shock anafiláctico, una condición potencialmente mortal que puede provocar el colapso del sistema respiratorio y cardiovascular.

Según relató el propio Rawle a la Australian Broadcasting Corporation (ABC), todo comenzó poco después de recibir un refrigerio durante el vuelo. El pasajero explicó que le ofrecieron “queso y galletas”, productos que, según le indicaron, no contenían alérgenos. Sin embargo, minutos después, su cuerpo reaccionó de forma extrema.

El shock anafiláctico ocurre cuando el sistema inmunológico libera de manera descontrolada sustancias químicas que pueden llevar al organismo a un estado crítico, de acuerdo con información de la Clínica Mayo. En el caso de Rawle, los síntomas avanzaron con rapidez.

“Inmediatamente me levanté, sabiendo que en mi equipaje de mano tenía un EpiPen”, relató al medio. La situación era evidente para quienes lo rodeaban. “Claramente, la tripulación de cabina pudo ver que algo andaba mal…”, continuó. “Me había puesto increíblemente rojo tomate y le pedí a la tripulación de cabina con una voz muy forzada, ‘¿Puedo rápidamente pasar detrás de la cortina y pincharme en la pierna?’”.

Tras aplicarse el EpiPen, Rawle logró recuperar la respiración, pero el alivio fue temporal. Aproximadamente 20 minutos después, el pasajero comenzó a sentir que los síntomas regresaban. “Otro episodio se acercaba”, explicó, al notar que su “garganta comenzó a tensarse de nuevo”.

Ante la gravedad de la situación, la tripulación volvió a actuar. Le suministraron oxígeno y realizaron un llamado para localizar a algún médico a bordo. Al no encontrar ninguno, preguntaron si algún pasajero llevaba consigo un EpiPen adicional.

Fue entonces cuando ocurrió un gesto decisivo. “Entonces, una joven encantadora, una desconocida para mí, presionó el botón de llamada y me entregó un EpiPen, que luego me inyecté en la otra pierna”, contó Rawle.

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Consciente de que una tercera reacción podía presentarse, el pasajero señaló que los pilotos tomaron una decisión crucial. Según relató a ABC, “aceleraron absolutamente” el trayecto hacia Newman para garantizar que pudiera recibir atención médica lo antes posible.

Al aterrizar, una ambulancia ya lo esperaba en la pista. El personal médico le administró adrenalina y lo trasladó de inmediato a un hospital cercano para una evaluación más profunda, informó el medio australiano.

Virgin Australia no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios realizada por la revista People. Sin embargo, ABC explicó que la mayoría de las tripulaciones de cabina están capacitadas para manejar emergencias como reacciones anafilácticas y que, por lo general, los aviones cuentan con un kit médico de emergencia que incluye un EpiPen. En este caso específico, dicho dispositivo no estaba disponible a bordo.

Rawle aseguró que este episodio fue la peor reacción alérgica que ha sufrido. Cree que el detonante pudo no haber sido la comida, sino un contacto indirecto. Según explicó, es posible que haya tocado la tarjeta de seguridad, la cual podría haber tenido restos de alimentos de un vuelo anterior.

A pesar del susto, el pasajero expresó profunda gratitud hacia quienes lo ayudaron. “No creo que hubiéramos llegado a ningún lado, ni a Newman ni a un aeropuerto alternativo, si esa pasajera no hubiera levantado la mano”, afirmó. Sobre la tripulación, añadió: “Estoy muy contento con el servicio que proporcionaron fuera del alcance normal de sus trabajos”.

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