Expeleador de MMA evita una tragedia al inmovilizar a pasajero agresivo en un avión
El pasajero enfrenta cargos por agresión, mientras que la FAA advirtió que podría recibir sanciones económicas superiores a los 40,000 dólares.
Momentos de máxima tensión se vivieron a bordo de un vuelo comercial de Frontier Airlines.
El incidente ocurrió durante un trayecto entre San Juan, Puerto Rico, y Chicago, Estados Unidos, y terminó con la intervención decisiva de un exluchador profesional de artes marciales mixtas que logró controlar al hombre hasta la llegada de las autoridades.
El episodio se registró en el vuelo 3345 de Frontier Airlines durante la noche del domingo. De acuerdo con información entregada por las autoridades aeronáuticas estadounidenses, la tripulación reportó una alteración grave provocada por un pasajero, situación que llevó a modificar la ruta prevista y realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Miami.
Según los reportes oficiales, el pasajero identificado como Juan Reyes, de 51 años, intentó abrir una de las puertas de emergencia del avión mientras la aeronave se encontraba en vuelo. Testigos señalaron que el hombre gritaba insistentemente que quería descender de la aeronave, generando alarma entre pasajeros y miembros de la tripulación.
La situación escaló rápidamente. Las autoridades indicaron que Reyes también intentó acceder a la cabina de mando y protagonizó otros comportamientos disruptivos durante el trayecto. Además, habría agredido físicamente a un auxiliar de vuelo fuera de servicio que trató de impedir que tomara algunas de sus pertenencias. El enfrentamiento derivó en un intento de estrangulamiento que obligó a varios pasajeros a intervenir para contenerlo.
En medio del caos apareció John Longood, un expeleador profesional y cinturón negro de jiu-jitsu brasileño de Artes Marciales Mixtas [MMA por sus siglas en inglés], quien decidió actuar para proteger a los ocupantes del avión. Gracias a su experiencia en técnicas de control físico, logró reducir al pasajero y mantenerlo inmovilizado hasta el aterrizaje.
Posteriormente, Longood explicó cómo logró controlar la situación. “Nadie salió lastimado. Sentí que era mi deber hacerlo", afirmó al recordar los momentos de tensión vividos durante el vuelo. El exdeportista detalló además la maniobra utilizada para evitar que el incidente tuviera consecuencias mayores. “Lo sujeté y lo inmovilicé lo más seguro posible, lo llevé a su fila y lo controlé de pies y manos”, relató.
El aterrizaje en Miami se realizó sin inconvenientes cerca de la medianoche. Una vez la aeronave llegó a tierra, agentes de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade abordaron el avión y procedieron a detener al pasajero involucrado. Posteriormente, el vuelo continuó hacia Chicago con varias horas de retraso, aunque sin reportes de heridos graves entre pasajeros o tripulantes.
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El caso volvió a poner sobre la mesa la preocupación por el aumento de los pasajeros indisciplinados en vuelos comerciales. Datos de la Administración Federal de Aviación (FAA) indican que durante el presente año ya se han investigado cientos de denuncias relacionadas con altercados a bordo de aeronaves en Estados Unidos.
Expertos en seguridad aérea recordaron que, pese al temor que generan este tipo de episodios, resulta prácticamente imposible abrir una puerta de emergencia cuando un avión se encuentra a gran altitud debido a la diferencia de presión entre el interior y el exterior de la cabina. En ese sentido, el especialista en transporte Robert Sumwalt explicó: “El propio diseño de los aviones impide que alguien pueda abrir una puerta o ventana mientras la aeronave está en altitud de crucero".
Tras la detención de Reyes, las autoridades iniciaron varias investigaciones para determinar el alcance de los hechos. El pasajero enfrenta cargos por agresión, mientras que la FAA advirtió que podría recibir sanciones económicas superiores a los 40,000 dólares. Paralelamente, el FBI analiza si corresponde abrir una causa federal relacionada con el incidente.
Antes de concluir el caso, Longood dejó claro que volvería a intervenir si una situación semejante pusiera en riesgo a otras personas. “Sé que soy capaz de hacer algo así y ayudar a que la gente esté a salvo”, afirmó, convirtiéndose en una de las figuras más comentadas tras un vuelo que terminó lejos de su destino previsto y bajo estrictas medidas de seguridad.