Rubén Blades ofrece concierto en apoyo a Vamos ¿Qué dijeron Juan Diego Vásquez y Gabriel Silva?

Rubén Blades

Rubén Blades, Carlos Méndez y Lilo Sánchez, tres extraordinarios representantes del talento artístico panameño, ofrecieron un concierto marcado por la alegría y el placer de bailar y pensar de la mano de la buena música. La velada se realizó en apoyo al movimiento independiente Vamos.

Rubén Blades ofreció un concierto íntimo el pasado 11 de abril en el hotel Sheraton de la ciudad de Panamá
Rubén Blades ofreció un concierto íntimo el pasado 11 de abril en el hotel Sheraton de la ciudad de Panamá / Cortesía: Daniel Domínguez

Rubén Blades es una leyenda vigente. El tiempo, el que lo juzga todo en su medida exacta, ha patentado que es uno de los miembros más célebres de la mítica Fania Records.

Sus múltiples premios, sus distinciones académicas, su permanente deseo de experimentación artística, la destreza de ejercer diversos oficios y esa capacidad de convocar a un público literalmente de todas las edades en sus presentaciones, deja en evidencia que es uno de los más renombrados cultores de la salsa.

Cada concierto de Rubén, en particular los que ofrece en Panamá, son inolvidables y por muchos motivos. Es un trovador que va contando a su público el porqué de sus canciones, tiene un registro de voz que está intacto tomando en cuenta que canta desde que era joven y su repertorio incluye docenas de las mejores letras de la historia de la música popular latinoamericano del siglo XX y de lo que va del XXI.

Ese poder evocador de la música creada por Rubén Baldes volvió a quedar en clara evidencia durante la presentación que ofreció el jueves 11, desde las 10:30 p.m., en el hotel Sheraton, y que se extendió hasta la 1:40 a.m. del viernes 12 de abril.

Durante ese espacio de tiempo el público disfrutó con el talento de Rubén y con el talento de la Orquesta de Roberto Delgado, quienes demostraron otra vez que son una más que sobresaliente big band, que son capaces de tocar en diferentes formatos y alineaciones con una increíble destreza, y que se han acoplado de maravilla con el estilo del ecléctico autor de Maestra Vida.

Los dos colegas invitados

Rubén Blades les pidió la colaboración a dos destacados cantautores istmeños para que le antecedieron en el escenario: Lilo Sánchez y Carlos Méndez.

“La llamada de invitación vino de arriba, de Rubén. Le respondí: ‘dale, pues’. No lo pensé ni dos segundos”, comentó Sánchez, voz, guitarra y compositor de la banda de rock alternativo Señor Loop.

Sánchez brindó de su repertorio canciones como Wolverine Blues, Candanga, El Tesoro y Reporte del tiempo, entre otros.

“Idea de Rubén, de hacer algo Lilo, él y yo. Fue una sorpresa cuando Rubén nos propuso. Tú sabes cómo uno lo admira”, comenta Carlos Méndez, quien en octubre tendrá disco nuevo.

Méndez compartió temas como Los entierros, De pie, Capa love, Mar, Desayuno chino, Nocturno vigilante, Palenque, Tiempos modernos y No te dejes Margarita.

Voces de Vamos

“Vamos a ver a Rubén Blades, Lilo Sánchez y Carlos Méndez” fue un concierto de apoyo a Vamos, una coalición independiente que promueve candidatos a diputados y gobiernos locales en todo el territorio nacional.

Dos representantes de Vamos, Gabriel Silva y Juan Diego Vásquez, diputados por la libre postulación en la Asamblea Nacional, hicieron uso de la palabra antes de que la Orquesta de Roberto Delgado y Rubén Blades subieran al escenario.

Gabriel Silva, diputado del Circuito 8-7, compartió que se escogió llamar Vamos a este movimiento político porque “la palabra vamos es ir, es movimiento, es dinámico, es hacer, es participar para transformar el cómo se ha hecho la política tradicional en Panamá; es transformar para tener servicios públicos de excelencia para todos los panameños y es por tener una política honesta, con principios y valores”.

“Vamos es plural. Es un grupo de personas. Queremos incluir a todo el país. Nosotros estamos apoyando a más de 100 candidatos independientes, bien intencionados y bien preparados para llegar a la Asamblea, a las juntas comunales y a las alcaldías. Hay que parar esta política egocéntrica”, continuó Silva.

“Vamos no es de Gabriel, ni de Juan Diego, es de cada una de las personas que se reúnen para hacer parte de un proceso político, cuya principal definición, es que es transformador. Porque Panamá es la mezcla de un grupo diversos de personas, credos, de pensamientos, de ideas”, expresó Juan Diego Vásquez, del Circuito 8-2.

“Debemos decirle que no a lo que ya existe. Vamos significa que es la responsabilidad de trabajar para que este país salga adelante. ¿Queremos que alcancemos una educación de calidad, una salud pública de calidad, un país donde los políticos hacen y no roban? La respuesta es, Vamos”, indicó Vásquez.

El maestro en acción

Durante más de tres horas, Rubén Blades hizo un breve repaso por su amplio repertorio, explicando el origen de sus canciones, los retos que tuvo que superar, las caídas y los triunfos de una carrera hecha a pulso a lo largo de casi 50 años.

Puso a bailar y a cantar a todos de la mano de clásicos suyos como Pedro Navaja, Siembra, Decisiones, Ligia Elena, Caminando, Amor y Control, Buscando guayaba, Juan Pachanga, Paula C, Todos vuelven, Cuentas del alma, El Cantante, Ojos de perro azul…

“El sentido del honor se ha ido perdiendo desafortunadamente. Mucha gente hace énfasis de que yo no vivo en Panamá, pero se olvidan que me fui de aquí casi a los 26 años. Yo salí de aquí formado, gracias a Dios por los maestros y profesores que tuve, por mi familia y por los barrios donde viví”, recordó el también abogado y activista social.

“Este es un gran país. Panamá me representa y yo represento a mi país. Somos más los que queremos conservar al país. Los invito a pensar en el futuro. Hagamos las cosas como se debe. Mi generación vio un Panamá distinto al de hoy. Lo mejor de nosotros debe estar dirigido al beneficio de todos”, planteó el actor antes de cantar ese tema de culto que es Patria.

En otro momento, Rubén Blades recordó que la dictadura militar panameña prohibió y censuró uno de sus álbumes más sobresalientes, en fondo y forma, Buscando América (Con Seis del Solar, Elektra, 1984) , supuestamente por el contenido de la canción Decisiones, cuando la razón fue por su alto contenido de denuncia.

Más adelante destacó que esa misma dictadura militar (1968-1989) presionó a su familia para que se fuera al exilio a Estados Unidos, razón por la cual los suyos viajaron a Miami. Él los siguió más tarde porque deseaba terminar sus estudios universitarios de Derecho, después Rubén se mudaría solo a Nueva York.

En la Gran Manzana Rubén sería el modesto mensajero de la Fania Records que se convertiría en uno de los portaestandartes de este sello discográfico y el resto es historia conocida: 12 premios Grammy, 12 Grammys Latino, dos nominaciones al Emmy, más de 50 producciones (entre cine y televisión)…

Si te lo perdiste
Lo último
stats