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España/El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, llegó este lunes a las 09:25 GMT a la zona afectada por el devastador incendio forestal en Andalucía, que deja 13 fallecidos, varios de ellos extranjeros, según constató un periodista de la AFP.
El mandatario se trasladó hasta la localidad de Turre, en la provincia de Almería, donde se encuentra el puesto de mando que coordina las labores de emergencia. Está previsto que ofrezca declaraciones al término de su recorrido.
Sánchez estuvo acompañado por el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, con quien saludó a bomberos y a otras autoridades desplegadas en la zona.
La visita del jefe del Gobierno se produce cuatro días después de que se iniciara el incendio, la noche del jueves, en una zona ubicada a pocos kilómetros de la costa mediterránea de Almería.
El siniestro ya es considerado uno de los incendios forestales más letales de la historia reciente de España.
Las llamas avanzaron rápidamente por un terreno de orografía escarpada, con numerosos barrancos y viviendas dispersas, sorprendiendo a las víctimas cuando intentaban escapar en automóvil o a pie.
Después de arrasar 7.000 hectáreas, la mejora de las condiciones meteorológicas, favorecida por el viento y el aumento de la humedad, permitió a los bomberos empezar a controlar el incendio.
Gracias a ello, desde el domingo comenzaron a regresar a sus viviendas las cerca de 1.500 personas que habían sido evacuadas.
Las autoridades españolas mantienen la cautela respecto al número de desaparecidos, mientras continúa el proceso de identificación de los cuerpos recuperados hasta el momento.
España figura entre los países europeos más vulnerables a los efectos del cambio climático, con olas de calor cada vez más frecuentes e intensas y temperaturas que con frecuencia superan los 40 °C, condiciones que favorecen la propagación de grandes incendios forestales.
En mayo, Pedro Sánchez anunció que el país desplegaría durante este verano "el mayor despliegue del Estado para una campaña antiincendios", al advertir que esta amenaza "va a más".
Durante el año pasado, los incendios forestales arrasaron casi 400.000 hectáreas en España, la cifra más alta registrada por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, con un saldo de ocho personas fallecidas.