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El secretario de Estado Marco Rubio anunció este miércoles que Estados Unidos intensificará aún más la guerra contra las mafias del narcotráfico que operan en Ecuador, a las que describió como "ejércitos" con gran capacidad de fuego.
Rubio se reunió con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, en el marco de la gira que empezó en Colombia y terminará en Perú.
Los tres países - hoy gobernados por gobiernos de derecha afines a Washington - son piezas claves en el negocio de la cocaína que se consume en Estados Unidos, Europa y Asia.
Rubio informó que Estados Unidos designó como organización terrorista extranjera a los Los Tiguerones, una de las múltiples bandas que operan en Ecuador, lo que le permitirá intensificar la persecución de los líderes, las finanzas y los socios de la organización.
"No estamos hablando de una mafia normal, no estamos hablando de criminales, estamos hablando de terroristas que realmente en muchos casos tienen armas y equipo que se parece a un ejército nacional", dijo luego de su encuentro con Noboa.
Los Tiguerones son una de de las organizaciones más temidas en la guerra interna que libran por el control del narcotráfico en Ecuador.
En 2025 la disputa por el negocio convirtió al país en el más violento de la región con 51 homicidios por cada 100.000 habitantes: un homicidio cada hora.
Esas organizaciones están aliadas con diversas mafias como la albanesa y de México. Se estima que el 70% de la cocaína producida en Colombia y Perú pasa por Ecuador.
Desde 2025, el Departamento de Estado también designó organizaciones terroristas a los grupos ecuatorianos Los Choneros, Los Lobos y Chone Killers.
"No tenemos mejor aliado en la región en términos de enfrentarse a lo que es la amenaza criminal transnacional", dijo Rubio luego del encuentro a puerta cerrada con Noboa.
El secretario indicó que la Casa Blanca gestionará para Ecuador nuevas ayudas financieras por 55 millones de dólares para desmantelar grupos criminales y la lucha contra la minería ilegal.
Además Estados Unidos cederá un buque de la Guardia Costera para la vigilancia marítima y completará la entrega de 12 naves interceptoras de lanchas del narco.
Los dos países realizan operativos militares conjuntos contra barcos pesqueros cargados de combustible supuestamente al servicio de los narcotraficantes en el Pacífico.
Hasta el momento los uniformados han hundido seis embarcaciones en dos semanas, la última de ellas el martes, en medio de denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos.
El martes Rubio tuvo un encuentro con el flamante presidente colombiano Abelardo de la Espriella, quien se sumó al Escudo de las Américas, una alianza antinarco de naciones americanas liderada por Trump.
Washington no ha ocultado su deseo de contrarrestar la influencia de China, Rusia e Irán en América Latina, una prioridad establecida en la estrategia de seguridad nacional de la que el diplomático de origen cubano es artífice.
En Quito Rubio advirtió a México que su esfuerzo para enfrentar a los carteles "no es ni de lejos suficiente", aunque manifestó su intención de combatirlos "en colaboración" con las autoridades de ese país, gobernado por la presidenta izquierdista Claudia Sheinbaum.
"Ese es el ideal. Pero, tarde o temprano, habrá que hacer frente a esa amenaza de una forma u otra", afirmó.
El jueves, Rubio irá a Lima en su última escala para reunirse con la nueva mandataria peruana Keiko Fujimori.
La oenegé ecuatoriana Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos denuncia al menos 143 "detenciones arbitrarias" en 2026 en los operativos en aguas ecuatorianas, así como "desapariciones forzadas, tortura y destrucciones de embarcaciones por explosiones activadas por militares de Estados Unidos".
Pescadores y sus familiares en la ciudad de Manta han expuesto en entrevistas con la AFP supuestos abusos de los militares y niegan trabajar para el narco.
Varios países de la región han dado giros a gobiernos conservadores desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025.
Rubio advirtió en un artículo publicado en medios de los países de su gira que potencias extranjeras, en particular China, habían entrado en el hemisferio con "prácticas depredadoras".
Noboa viajó a Pekín en agosto con fines comerciales.