La Mamá del 10
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Alana Anisio Rosa, de 20 años, rechazó a un hombre de su gimnasio que insistía en enviarle flores. Un mes después, él irrumpió en su casa y la apuñaló cerca de 50 veces.
Su madre, Jaderluce Anisio de Oliveira, encontró la escena en febrero al regresar a su vivienda en São Gonçalo, en la bahía de Río de Janeiro.
“Siguió apuñalándola, una y otra vez. Mi salón estaba cubierto de sangre”, relató a la AFP.
Mientras la joven se recupera tras múltiples cirugías, en redes sociales comenzaron a viralizarse videos en los que hombres golpean y apuñalan maniquíes con el mensaje: “Entrenando por si ella dice ‘no’”.
Según su madre, el agresor consumía este tipo de contenido.
En Brasil crece la preocupación por la expansión de contenido misógino asociado a la cultura “Red Pill”, y su posible relación con la violencia contra las mujeres en un país donde esta problemática lleva décadas.
En enero, tras la presunta violación de una adolescente de 17 años por cinco jóvenes en Río, uno de los sospechosos se entregó usando una camiseta con la frase “No me arrepiento de nada”, vinculada a este movimiento.
Dos meses después, un policía militar fue detenido por presuntamente disparar contra su esposa, quien quería divorciarse. En mensajes, se describía como un “macho alfa” y afirmaba que ella debía ser “obediente y sumisa”.
El profesor Daniel Cara, de la Universidad de São Paulo, advierte que esta ideología “legitima y fomenta la violencia contra las mujeres”.
En 2025, Brasil registró 1.568 feminicidios, la cifra más alta desde que este delito fue tipificado.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva alertó recientemente que “los hombres se están volviendo cada vez más inhumanos y violentos”.
Para especialistas, el consumo de este contenido puede derivar en un proceso de radicalización:
Un estudio de la Universidad Federal de Río de Janeiro reveló que 123 canales de YouTube con discursos de odio contra las mujeres sumaban 23 millones de suscriptores en 2026, un aumento del 18% en dos años.
Autoridades advierten que este tipo de contenido, antes marginal, ahora es fácilmente accesible.
Investigaciones muestran grupos en plataformas como Telegram donde circulan memes sobre violaciones o videos de agresiones, e incluso se describe a las mujeres como “violables”.
“Esto genera un fenómeno de deshumanización de un género”, explicó Flavio Rolim, jefe de la unidad de delitos cibernéticos de odio.
El funcionario reveló que en chats de adolescentes se han detectado mensajes como:
“¿Para qué salir con una chica si puedo violarla?”
El fenómeno ha encendido el debate político en Brasil.
Algunos sectores defienden que el movimiento “Red Pill” promueve la superación personal masculina y no está vinculado a la violencia. Sin embargo, crece la presión para regular estos contenidos.
Entre las iniciativas:
Mientras tanto, el caso de Alana reabre una pregunta urgente:
¿Hasta qué punto la violencia digital está cruzando la pantalla y convirtiéndose en violencia real?