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El candidato de izquierda a la Presidencia de Colombia, Iván Cepeda, llamó este lunes a la calma a sus seguidores tras las protestas registradas luego de la victoria del ultraderechista Abelardo de la Espriella, y le exigió al presidente electo abstenerse de lanzar amenazas.
En el balotaje más reñido de la historia reciente del país, Cepeda perdió el domingo por menos de un punto porcentual, según el preconteo oficial, frente al abogado y empresario que se hace llamar "El Tigre".
Tras el triunfo del jurista de 47 años, respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump, miles de personas salieron a las calles de Bogotá y Cali para protestar. Durante las manifestaciones se quemaron banderas de Estados Unidos y se registraron enfrentamientos con la policía antidisturbios.
"Mi llamado es a guardar la calma y la tranquilidad, porque ese es nuestro talante", declaró Cepeda durante una rueda de prensa en Bogotá.
"Mantengamos en este momento un comportamiento ejemplar", añadió el senador y defensor de derechos humanos de 63 años.
Cepeda reiteró que reconocerá los resultados únicamente después de que concluya el escrutinio oficial, proceso que podría extenderse varios días.
De la Espriella, quien gobernará desde el 7 de agosto hasta 2030, consolidó apoyos con un discurso frontal contra la izquierda, sector que llegó por primera vez al poder en 2022 de la mano del actual presidente, Gustavo Petro.
Durante la campaña, el ahora presidente electo llegó a afirmar que iba a "destripar" al "cáncer" de la izquierda, declaraciones que generaron polémica en un país marcado por décadas de violencia política contra ese sector.
El padre de Iván Cepeda, Manuel Cepeda, dirigente comunista, fue asesinado en 1994 por agentes estatales en alianza con grupos paramilitares de ultraderecha.
Trump expresó este lunes en su red Truth Social que espera "con ganas" trabajar con De la Espriella para construir "una relación poderosa entre Colombia y Estados Unidos".
El presidente electo ha prometido combatir con firmeza a las organizaciones criminales y fortalecer la cooperación con Washington.
Sin embargo, muchas de sus iniciativas deberán pasar por el Congreso, donde actualmente solo cuenta con cinco de los 284 legisladores.
El partido Centro Democrático, principal fuerza de la derecha tradicional, anunció este lunes su respaldo al nuevo gobierno.
"Prepararemos una agenda legislativa conciliada con el nuevo gobierno", señaló la agrupación en la red social X.
Si logra sumar apoyos de otros partidos tradicionales, De la Espriella podría alcanzar las mayorías necesarias para impulsar su agenda.
Actualmente, el Centro Democrático es la segunda bancada más numerosa del Congreso, detrás del Pacto Histórico, colectividad de Petro y Cepeda.
Cepeda también rechazó por "irrespetuosas" y "desobligantes" las declaraciones emitidas por De la Espriella tras conocerse los resultados.
"Doctor Cepeda, ya usted sabe lo duro que muerde el tigre. Y le digo algo: el tigre todavía puede morder más duro de lo que ha mordido en las urnas", afirmó el nuevo mandatario ante miles de seguidores reunidos en Barranquilla.
La respuesta de Cepeda fue inmediata:
"A nosotros que no nos amenace. Se lo digo con toda claridad".
"Tenemos una larga historia de resistencias y estamos muy curtidos. Hemos derrotado a muchos gobiernos autoritarios y a muchos políticos violentos. No nos asustan ni sus rugidos ni sus alaridos", agregó.
De la Espriella suele ofrecer sus discursos protegido por un cristal antibalas. Además, ha acusado a Petro de ser un "jefe de la mafia", debido al fortalecimiento de grupos armados durante los intentos de negociación impulsados por el actual gobierno, y ha asegurado que estaría dispuesto a solicitar su extradición a Estados Unidos.
Por su parte, Petro advirtió que Colombia se encuentra "al borde del abismo del fraccionamiento violento" debido al creciente nivel de polarización política.
En las calles, numerosos manifestantes, en su mayoría jóvenes, han salido a defender los programas sociales impulsados por el mandatario en favor de comunidades vulnerables.
Analistas han alertado sobre el riesgo de una nueva escalada de violencia ante la ofensiva militar que propone el presidente electo contra los grupos armados ilegales.
Aunque Colombia logró reducir significativamente el conflicto interno tras la firma del acuerdo de paz con las FARC en 2016, la estabilidad fue temporal.
Diversas organizaciones guerrilleras que no se acogieron al pacto, grupos paramilitares y estructuras del narcotráfico continúan operando en distintas regiones del país, financiadas principalmente por el negocio de la cocaína y la minería ilegal.
"A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años: su tiempo se acabó", advirtió De la Espriella.