Líder opositor boliviano busca arrinconar a Morales, obispos piden diálogo

El presidente de Bolivia, Evo Morales.
El presidente de Bolivia, Evo Morales. / EFE
Afp
07 de noviembre 2019 - 12:24

El líder opositor boliviano Luis Fernando Camacho busca poner en jaque al presidente Evo Morales, al llevarle este jueves una carta de renuncia que espera que firme, mientras arrecian las protestas en el país, que han dejado tres muertos y unos 200 heridos.

Paralelamente, los llamados al diálogo se multiplicaban este jueves tras violentos choques entre leales y opositores a Morales, en el poder desde 2006 y reelegido para un cuarto mandato en las cuestionadas elecciones el 20 de octubre.

Los obispos bolivianos iniciaron gestiones preliminares con las autoridades para establecer diálogo. "Ya se ha tomado contacto con el gobierno (...), estamos esperando la respuesta", dijo el arzobispo de Sucre (sur, la capital boliviana), Jesús Juárez.

Camacho llegó el miércoles a La Paz desde su reducto de Santa Cruz (este) para llevarle la carta de renuncia a Morales, que éste seguramente no firmará, en una jornada en que arreciaron las protestas con saldo de un muerto y decenas de heridos en la ciudad central de Cochabamba.

Con el deceso del estudiante Libert Guzmán, de 20 años, por lesiones sufridas en choques entre oficialistas y opositores, se elevó a tres el número de fallecidos y a unos 200 los heridos en las protestas contra la reelección de Morales, que estallaron hace más de dos semanas.

Alcaldesa golpeada y humillada

Además, la alcaldesa del poblado de Vinto, vecino a Cochabamba, la oficialista Patricia Arce, fue agredida por una turba de vecinos el miércoles.

Arce fue golpeada y humillada públicamente por airados vecinos que le arrojaron pintura roja en la cabeza, le cortaron el cabello y la obligaron a caminar descalza por las calles del pueblo.

Con un cuchillo en el cuello, sus agresores intentaron forzarla a que renegara de sus ideas políticas, pero ella dijo que prefería morir. Finalmente fue rescatada por la policía. Sus atacantes además quemaron la sede municipal.

Camacho, líder del derechista Comité Cívico de Santa Cruz, la región más rica de Bolivia y bastión opositor, pretende acudir a la casa de gobierno con la carta de renuncia de Morales, pero no ha informado a qué hora.

"Tengo la esperanza que vamos a lograr el objetivo" (la renuncia de Morales), declaró Camacho en un video el miércoles en la noche, tras llegar al aeropuerto de El Alto, que sirve a La Paz, donde fue recibido por partidarios y adversarios.

Llamados al diálogo

La situación está entrampada en Bolivia en dos posiciones radicales tras el polémico escrutinio que le dio la reelección en primera vuelta a Morales.

El mandatario izquierdista indígena hizo oídos sordos a los reclamos opositores que lo acusan de buscar ganar tiempo para perpetuarse en el poder tras aceptar una cuestionada auditoría electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La oposición exige la dimisión de Morales, la anulación de los comicios y la convocatoria a nuevas elecciones sin que él sea candidato.

Morales, por su lado, afirma que los comicios fueron limpios y exige respetar sus resultados.

Al llamado al diálogo de los obispos católicos se sumó el expresidente boliviano Eduardo Rodríguez-Veltzé (2005-2006): "Sólo la paz, la tolerancia, el respeto por la vida y la dignidad permitirán abrir un diálogo constructivo para asegurar la convivencia democrática", escribió en Twitter.

Aliada del gobierno, la Central Obrera Boliviana (COB) también hizo un "llamado de paz a todo el pueblo boliviano", a través de su dirigente principal, Juan Carlos Huarachi.

"Hay una vía de diálogo, de salida institucional, es el informe que realiza la OEA", declaró este jueves el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera.

El proceso de verificación "lo ha aceptado Estados Unidos, la Unión Europea, los Países No Alineados, la comunidad internacional", agregó, cuestionando el rechazo de la oposición boliviana a la auditoría de la OEA.

"Como cualquier carta"

Camacho, abogado 40 años, había intentado llegar a La Paz el martes con la carta para Morales, pero no pudo salir del aeropuerto por la presencia de furiosos manifestantes oficialistas y regresó a Santa Cruz.

El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, dijo que Camacho "puede entregar las cartas que quiera" en la casa de gobierno, pero descartó que Morales vaya a recibirlo.

"Seguramente se va a recibir su correspondencia como corresponde a cualquier correspondencia", expresó.

Camacho se ha convertido en el rostro más visible de la oposición tras los comicios, opacando al expresidente Carlos Mesa (2003-200%), que fue segundo en la votación.

Camacho llamó el sábado a las Fuerzas Armadas a unirse a la oposición en esta crisis, lo que llevó a Morales a decir el miércoles que los militares deben apoyar sus políticas y "prestar servicio al pueblo boliviano".

Los militares se han mantenido al margen de la controversia electoral.

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