Los venezolanos sufren la pesadilla de perder su casa por los terremotos

Muchos habitantes recuerdan el deslave de 1999, que dejó miles de muertos en La Guaira y decenas de miles de damnificados, muchos de los cuales pasaron años en refugios.

Múltiples edificios colapsados en Venezuela / AFP
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08 2026 - 06:24

Morela Luna espera ansiosa que una brigada de expertos inspeccione su casa parcialmente derrumbada, de la que sus vecinos tuvieron que rescatarla tras el doble terremoto del 24 de junio, que ha dejado más de 3.600 muertos en Venezuela.

Luna vivía con su esposo y su hijo de cuatro años en el segundo piso de una vivienda ubicada en el barrio La Lucha, en Catia La Mar, estado La Guaira. En la planta baja residía su padre.

"Todavía pienso que esto es una pesadilla. Quisiera volver a construir mi casa. Crecí aquí y no la quiero perder", dice esta joven de 23 años, estudiante de Geografía, que ahora duerme por las noches en la casa de la abuela de su pareja.

Ingenieros y arquitectos inspeccionan las viviendas del barrio, construido en su mayoría por sus propios habitantes. Las casas son clasificadas con un sistema de colores: verde, si son habitables; amarillo, si requieren reparaciones; y rojo, si representan un peligro y deben ser evacuadas.

La vivienda de Luna es una de las que colapsaron y ni siquiera podrá ser inspeccionada por dentro.

En contraste, Juana Alfonzo, de 65 años, aún entra a su casa, a pesar de que el piso está hundido, agrietado y las columnas presentan daños visibles.

Ella y cinco familiares duermen en carpas instaladas en el patio por temor a un derrumbe, aunque mantiene la esperanza de que la vivienda pueda recuperarse.

"Hay gente que llora mucho porque, claro, es una pérdida total. Tantos años construyendo las casas para que en 39 segundos se vayan", comenta Alfonzo sobre sus vecinos, en referencia a los terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5.

Sin embargo, aún desconoce que la inspección técnica determinó que varias columnas de su vivienda están comprometidas y que no debe seguir habitándola por riesgo de colapso. Esa noticia no se la comunicará la brigada de ingenieros, sino un equipo del Gobierno que posteriormente colocará la etiqueta roja en la fachada.

Los pequeños espacios abiertos del barrio La Lucha están llenos de carpas donde permanecen familias que esperan que el Gobierno repare sus viviendas. En algunos sectores ya comenzaron las labores de retiro de escombros, aunque todavía no hay avances en la reconstrucción.

Muchos habitantes recuerdan el deslave de 1999, que dejó miles de muertos en La Guaira y decenas de miles de damnificados, muchos de los cuales pasaron años en refugios.

Gustavo, un mecánico de 60 años que prefirió no revelar su apellido, expresa su preocupación.

"Nadie va a querer irse de aquí", asegura.

Los dos terremotos provocaron el colapso de 190 edificaciones y dejaron 856 con daños, según cifras oficiales. No obstante, una estimación de la NASA calcula que el número de estructuras afectadas podría ascender a 58.000.

6.000 inspecciones

En Los Palos Grandes, una de las zonas de clase media más exclusivas de Caracas y una de las más afectadas por los sismos, tres vecinos observan con desconsuelo el cartel rojo colocado en su edificio.

"¿Quién hizo esa inspección? ¿Con qué preparación?", reclama, molesta, una residente.

"He vivido aquí 40 años, no quiero una demolición", añade otra.

Una comisión presidencial de habitabilidad ha organizado talleres para capacitar a ingenieros y arquitectos encargados de inspeccionar las construcciones afectadas.

Su presidente, Francisco Garcés, también ministro de Transporte, informó que ya se han realizado unas 6.000 evaluaciones.

"Posteriormente vendrán las fases de reparación y rehabilitación", señaló. "Ya se están fabricando viviendas nuevas, se están terminando algunas y se están reforzando otras para dar solución a quienes perdieron totalmente sus hogares", afirmó a la AFP.

Patrimonio único

El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, pidió cautela al interpretar la colocación de una etiqueta roja.

"No necesariamente implica demolición, pero el edificio debe pasar por una revisión técnica para determinar si puede ser reparado. La mayoría de nuestros vecinos tiene como único patrimonio su apartamento", explicó a la AFP.

En ese municipio, que incluye Los Palos Grandes, tres edificios residenciales colapsaron por completo.

De las 3.100 edificaciones existentes en Chacao, unas 1.000 ya fueron inspeccionadas y 25 recibieron la clasificación de riesgo rojo.

Una advertencia reciente reforzó la preocupación de los residentes: el 3 de julio, parte de un colegio ubicado en el centro histórico de Caracas, que ya había sido marcado con una etiqueta roja, se derrumbó sin causar víctimas porque estaba desocupado.

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