Advierten que nombramientos en la Corte y Procuraduría marcarán el resto del mandato de Cortizo

Magistrados, procurador y protestas contra las reformas en la palestra pública

La exlegisladora Teresita Yániz de Arias manifestó este jueves 14 de noviembre, que al presidente Laurentino Cortizo, le tocan nombramientos que van a marcar para bien o para mal el resto de su mandato.

Esto último, porque el presidente no solo debe nombrar a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el Defensor del Pueblo y al procurador o procuradora general de la Nación, tras el anuncio de la renuncia de Kenia Porcell.

Varios sectores del país han manifestado su preocupación por la aparente concentración de poder en torno a estos nombramientos.

De acuerdo con Yániz de Arias, pareciera que no hay mucha conciencia de lo que significa esos tropiezos para la justicia en el país.

Agregó que, en los últimos 30 años, Panamá ha tenido ocho procuradores y el único que terminó su periodo fue José Antonio Sosa.

Para la exlegisladora, en los últimos 10 años, en estos nombramientos solo se ha llevado "no a los más capaces ni a los mejores", sino a los amigos en unos casos y en otros a los cómplices. “Así no se puede gobernar”.

“Estamos en una crisis de credibilidad”, apuntó la exlegisladora.

Advierte que en este escenario lo que debe hacer Cortizo es una reflexión seria con la gente de su confianza y con experiencia para medir la circunstancia en la que se encuentra el país.

En cuanto a las protestas contra las reformas, Yániz de Arias resalta que es la primera vez en los últimos años, de que estudiantes de diversas universidades protestaran fuera de la Asamblea Nacional porque “están hartos” de que los diputados crean que tienen inmunidad para todo, incluso ofender.

Insiste que los nombramientos y las decisiones que tome Cortizo deben darle a la gente confianza. Reitera que no será fácil, pero de darse de otra forma, entonces a partir de enero el escenario político se va a complicar mucho más.

Sobre los “Varelaleks” dijo que queda demostrado que hay alguien, “un mar de fondo”, que continúa “revolviendo, insultando y creando desconfianza”.