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El ciudadano dominicano Gilberto Ventura Ceballos, de 50 años, recibió este lunes su tercera condena por parte de la justicia panameña, esta vez por el delito contra la administración de justicia en la modalidad de evasión agravada, tras fugarse de un centro penitenciario en 2020.
Como sanción principal, Ventura Ceballos fue condenado a 64 meses de prisión, además del decomiso de 700 dólares como pena accesoria.
La decisión fue tomada por el Tribunal de Juicio Oral, presidido por Fernando Basurto, junto a los jueces Erick Valencia y Boston Estribi, quienes emitieron la Sentencia N.° 49/TJ-A del 24 de febrero de 2026.
El fallo se dio luego de que el tribunal validara un acuerdo de pena entre el Ministerio Público, representado por las fiscales Yamileth Pimentel y Frederick Montero, y la defensa del condenado, a cargo del abogado Roys Navarro.
Los hechos que dieron origen a esta nueva condena se registraron el 3 de febrero de 2020, cuando Ventura Ceballos logró escapar de una celda de máxima seguridad del Centro Penitenciario La Nueva Joya.
Tras su evasión, las autoridades activaron un operativo de búsqueda a nivel nacional, que culminó el 13 de febrero de 2020, con su recaptura en la provincia de Chiriquí.
En ese momento, el reo cumplía una condena de 30 años de prisión por el secuestro y homicidio de tres de cinco jóvenes universitarios de ascendencia china en La Chorrera, asesinados entre 2010 y 2011.
Por estos crímenes, Ventura Ceballos había sido sentenciado inicialmente a la pena máxima en Panamá: 50 años de cárcel. Sin embargo, en 2020, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia modificó la condena, al ordenar que se respetara el acuerdo de extradición con el Estado que accedió a entregarlo para que enfrentara la justicia panameña.
Las víctimas eran propietarios de locales dedicados a la venta y reparación de celulares en La Chorrera. Según las investigaciones, los principales implicados —entre ellos Alcibíades Méndez y Ventura Ceballos— mantenían contacto comercial con ellos, ya que también operaban puestos ambulantes de reparación de teléfonos móviles.
Los jóvenes fueron secuestrados y mantenidos cautivos en una vivienda ubicada en el sector de El Trapichito, donde fueron asesinados y enterrados en fosas clandestinas, un hecho que marcó profundamente a sus familias y a la sociedad panameña.
La historia de evasiones de Ventura Ceballos comenzó el 28 de diciembre de 2016, cuando logró escapar del Centro Penitenciario La Joyita, en Las Garzas, mientras permanecía en prisión preventiva por el caso de los homicidios.
En ese momento, se encontraba recluido en el pabellón 7 y fue sacado bajo custodia policial para realizar trámites legales. Durante ese traslado, burló los controles de seguridad y desapareció sin dejar rastro.
Permaneció prófugo durante casi un año, hasta ser localizado y capturado el 29 de septiembre de 2017 en Costa Rica. Posteriormente, fue extraditado a Panamá, donde enfrentó cargos adicionales por evasión y recibió una condena de cinco años más.
Con esta tercera sentencia, Gilberto Ventura Ceballos suma un nuevo capítulo a un expediente judicial marcado por crímenes de alto impacto y reiterados intentos de evadir a la justicia.