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Ciudad de Panamá, Panamá/Los pagos correspondientes al primer desembolso de 2026 de los programas de transferencias monetarias condicionadas que impulsa el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) ya comenzaron a realizarse en distintas regiones del país, beneficiando a miles de personas en situación de pobreza y vulnerabilidad.
Se trata de cuatro programas sociales: Ángel Guardián, Red de Oportunidades, 120 a los 65 y el Bono Alimenticio de Senapan, iniciativas dirigidas a mejorar las condiciones de vida de personas en pobreza extrema o con necesidades económicas significativas.
La directora nacional de Inclusión y Desarrollo Social del Mides, Magalis Araúz, informó que los pagos a través de la modalidad de tarjeta Clave Social iniciaron la semana pasada y se extenderán hasta el 20 de marzo. En este proceso también se realizó la renovación de más de 17 mil tarjetas, por lo que se exhortó a los beneficiarios a retirarlas en las oficinas regionales, provinciales o comarcales de la institución para poder acceder al cobro dentro del plazo establecido.
Actualmente, los cuatro programas sociales alcanzan a 186 mil beneficiarios en todo el país, distribuidos entre las modalidades de pago electrónico y los desembolsos que se realizan en áreas de difícil acceso. Para estas últimas zonas, incluyendo comunidades en las comarcas indígenas, el norte de Veraguas y otras regiones apartadas, los pagos se efectuarán entre el 23 y el 27 de marzo, mediante jornadas especiales en las que participan varias instituciones del Estado.
Durante estas giras, entidades como el Ministerio de Salud (Minsa) brindan servicios complementarios, incluyendo esquemas de vacunación y atención primaria, lo que permite a los beneficiarios cumplir con las corresponsabilidades exigidas por los programas.
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Las autoridades también informaron que, en el actual período administrativo, cerca de ocho mil nuevas personas han sido incorporadas a los programas sociales tras procesos de evaluación y focalización dirigidos a garantizar que las ayudas lleguen a quienes realmente las necesitan. La funcionaria indicó que uno de los programas con mayor demanda continúa siendo 120 a los 65, dirigido a adultos mayores sin jubilación ni pensión que se encuentran en condiciones de pobreza.
En paralelo, el Mides mantiene procesos de depuración para verificar que los beneficiarios cumplan con los requisitos establecidos. Estas revisiones incluyen evaluaciones sociales y visitas domiciliarias para confirmar las condiciones económicas de los hogares.
Al tratarse de transferencias monetarias condicionadas, los beneficiarios deben cumplir con ciertas corresponsabilidades. En el caso de Red de Oportunidades, por ejemplo, las familias deben demostrar que los niños se mantienen matriculados en la escuela y presentar documentación académica que lo confirme.
En el programa 120 a los 65, la funcionaria indicó que los adultos mayores deben acudir al menos una vez al año a controles médicos, requisito que se registra mediante una tarjeta de corresponsabilidad firmada por el personal de salud.
Cada pago de los programas sociales representa una inversión aproximada de 54 millones de dólares, de los cuales cerca de 44 millones se destinan al programa 120 a los 65, que concentra la mayor cantidad de beneficiarios. Según Araúz, aunque el presupuesto contempla algunos ajustes para el último desembolso del año, el Ministerio de Economía y Finanzas ha garantizado los recursos necesarios para cumplir con los pagos programados.