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Panamá/El aumento en los costos del combustible, la infraestructura, los equipos y las obligaciones relacionadas con el personal obliga al Ministerio de Seguridad (Minseg) a solicitar más recursos para mantener su operatividad. Sin embargo, disponer de un mayor presupuesto e incorporar más policías no garantiza por sí solo mejores resultados en materia de seguridad, si no existe una planificación estratégica sobre el uso de los fondos y la distribución de los nuevos agentes, advirtió el comisionado retirado y exdirector del Servicio Nacional de Fronteras, Oriel Ortega.
El análisis surge luego de que el Ministerio de Seguridad Pública solicitara $1,732.9 millones para el presupuesto de 2027, pero el Ministerio de Economía y Finanzas le recomendara $1,101.5 millones, una diferencia de $631.4 millones. De la cantidad recomendada, $1,008.8 millones corresponden a funcionamiento y $92.6 millones a inversión.
Señaló que el aumento de los costos más que todo responde al "encarecimiento de todo. Mire, ahora con esta situación del combustible en aumento, esto para las instituciones de seguridad va a ser una prioridad versus el patrullaje policial, o sea, va de lo que se asignó a la partida de combustibles y lubricantes”, expresó.
Advirtió que el aumento del combustible representa un costo que no estaba contemplado cuando las instituciones comenzaron a preparar sus presupuestos.
Durante la entrevista en Noticias AM, Ortega explicó que las instituciones de seguridad deben definir cómo utilizarán los fondos y evitar responder únicamente después de que se produzcan los hechos delictivos.
La inversión es lo que nos va a llevar a una planeación estratégica prospectiva. O sea, en cuanto al rubro de dinero que le asignan a las instituciones, las instituciones entonces deben planear cómo utilizarlas. No ser reactivos ante, en este caso, ante una criminalidad que hoy en día trabaja en forma de ecosistema, de sistema, perdón, y es una criminalidad que está a nivel internacional”, manifestó.
Sostuvo que las estructuras delictivas panameñas reciben recursos procedentes del extranjero y aprovechan la posición logística del país.
Las finanzas hoy en día de las bandas delincuenciales panameñas vienen del exterior, precisamente por el hub logístico multimodal que es, lógicamente, la franja canalera con sus puertos, aeropuertos, toda la infraestructura del Canal de Panamá y las rutas del comercio mundial. Panamá interconecta a las Américas con el resto del mundo”, expresó.
Añadió que las autoridades deben planificar a mediano plazo las acciones destinadas a combatir tanto la delincuencia común como el crimen organizado. “Entonces, en América Latina están, pues, los países de más producción de sustancias ilícitas. Así es que, de esta manera, lo que hay que ser es muy enfáticos en cómo usted va a planear a mediano plazo su estrategia, en este caso, para enfrentar la delincuencia tanto común como organizada en el país”, señaló.
Ante el planteamiento de que existen más policías en las calles, pero esto no necesariamente ha mejorado la percepción de seguridad de la población, Ortega atribuyó parte del problema a la falta de planificación y a la dispersión de las nuevas unidades en todo el territorio nacional.
“Claro, concretamente es la planeación. Hemos graduado, se han graduado tres promociones en dos años”, afirmó.
Según Ortega, distribuir una promoción completa entre las diferentes provincias reduce considerablemente la cantidad de agentes disponibles por turno en las zonas con mayor incidencia delictiva.
Cuando tú atomizas la fuerza, ejemplo, se gradúan 700 hombres, pero yo mando y los distribuyo en todo el país, no estamos haciendo nada. Un ejemplo: yo, 700 hombres que entren directamente a la provincia de Colón; esos 700 hombres se tienen que dividir entre tres, porque están los que hacen turno en el día, los que hacen turno en la noche y los que están libres. Si tú dices que mandé 300 hombres a Colón, nada más mandaste 100, porque tienes que dividirlos entre tres”, explicó.
También consideró necesario exigir resultados a los responsables de las zonas policiales y brindarles apoyo en inteligencia, operaciones y seguridad ciudadana.
“Entonces, también los jefes, pues, de zonas policiales tienen que tener requerimientos y tienen que tener rendición de cuentas. Yo le mando a un jefe de zona 700 hombres, en el caso de San Miguelito, y él tiene que buscar la manera de cómo estructurar esa fuerza policial, claro está, con ayuda de personal, como de inteligencia, de operaciones de seguridad ciudadana, que es clave”, sostuvo.
El exdirector de Senafront propuso enviar promociones completas hacia los sectores que, según su análisis, concentran los mayores problemas de seguridad.
De esta manera se va a ver un incremento de la presencia policial en las calles, mandar promociones completas a lo que yo siempre he llamado el triángulo desestabilizador de la seguridad pública, la provincia de Colón, la provincia de Panamá, San Miguelito y el área de Tocumen en Panamá, y la provincia de Panamá Oeste”, indicó.
Ortega también advirtió sobre un incremento de los hechos delictivos en Panamá Oeste. “Panamá Oeste, hay un repunte en Panamá Oeste”, afirmó.
Al ser consultado sobre las medidas que podrían aplicarse en Panamá Oeste, donde se ha reportado el desplazamiento de grupos delictivos procedentes de otros sectores, Ortega planteó una reestructuración que combine agentes, tecnología, capacitación, equipos e inteligencia.
La reestructuración policial es lo que yo considero como un ecosistema policial integrado con tecnología, capacitación de personal, equipamiento del personal, que es muy importante para las fuerzas policiales, para que tengan confianza de que van a arriesgar su vida por otra persona, pero es que están bien equipados”, explicó.
“Y adicional a esto, lo importante entre la información, que se va a transformar después en inteligencia para la toma de decisiones, y a la vez la parte de la convivencia con la ciudadanía”, agregó.
También propuso integrar a los agentes de seguridad privada en la estrategia de prevención y obtención de información.
“Otro detalle muy importante es poder empezar a utilizar también las agencias de seguridad privada. Usted sabe que en Panamá hay más de 16 mil agentes privados que están 24/7, con tecnología, con cámaras. Esas son personas que son ojos y oídos dentro del entorno de las comunidades, en centros comerciales, en estas áreas residenciales donde hay unidades de seguridad”, dijo.
En materia de prevención, Ortega consideró que la prioridad inmediata debe ser recuperar los espacios donde la presencia policial es limitada y los grupos delictivos mantienen mayor capacidad de actuación.
“En este momento es atacar, es recuperar espacios públicos. La Fuerza Pública, la seguridad pública no controla territorios, pero sí los recupera”, manifestó.
Donde el delincuente tiene acceso completo, claro, por la presencia limitada de las fuerzas policiales, es allí donde se puede hacer un trabajo de recuperación de este espacio público. Y después que venga la parte de prevención enlazada, porque la Policía no es sola, es una acción que es determinada, pero cada quien tiene su rol”, añadió.
Ortega concluyó que la Fuerza Pública no puede asumir por sí sola la prevención de la delincuencia y pidió la participación de otras instituciones.
Anteriormente, el Estado mantenía el Gabinete Social. Este Gabinete Social estaba compuesto por una serie de ministerios, entre ellos el Ministerio de Seguridad, que contribuían a esta parte, porque la Fuerza Pública no puede sola en este aspecto. Entendemos que otras instituciones tendrían que sumarse para poder disminuir los riesgos que incrementan precisamente la delincuencia en nuestro país”, concluyó.