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El primer fin de semana con restricciones de movilidad nocturna en dos corregimientos de San Miguelito dejó un saldo de 125 personas aprehendidas, en medio de un operativo que las autoridades califican como “exitoso” frente al aumento de la violencia en la zona.
La medida, aplicada en los corregimientos de Belisario Frías y Arnulfo Arias Madrid, restringe la circulación de personas y vehículos entre 10:00 p.m. y 4:00 a.m., como respuesta a la creciente incidencia delictiva, marcada por balaceras, heridos con armas de fuego y homicidios.
El subcomisionado Javier Batista, jefe policial en San Miguelito, explicó que del total de aprehendidos, 115 son adultos y 10 menores de edad, en operativos desplegados en coordinación con autoridades locales.
Durante las acciones, también se logró la captura de un hombre armado que fue detectado en un “parking” clandestino, gracias al uso de drones y cámaras de videovigilancia, así como la aprehensión de un sujeto requerido por tentativa de homicidio.
Las autoridades reconocen que el problema es estructural: en San Miguelito operan más de 36 pandillas, y cerca del 98% de los delitos están vinculados a estos grupos.
“Hay enfrentamientos entre bandas rivales, detonaciones y hasta balas perdidas que terminan afectando a personas que no tienen nada que ver”, advirtió Batista.
Paralelo a las medidas de control, la Policía impulsa un plan preventivo denominado “Integración San Miguelito 2026”, enfocado en alejar a niños y jóvenes de las pandillas.
El programa incluye actividades comunitarias, jornadas sociales y acercamiento con familias, con resultados iniciales como:
Además, la Policía ha reforzado su presencia en escuelas, donde han detectado casos de venta de drogas y posesión de armas por menores, lo que ha encendido las alertas.
Las autoridades insisten en que el combate a la violencia no depende solo de operativos.
“Es indispensable reforzar los valores desde el hogar”, subrayó Batista, al destacar que la prevención comienza en la familia y se complementa con el trabajo de docentes, comunidades e instituciones.
El desafío en San Miguelito sigue siendo complejo, pero las autoridades aseguran que la combinación de mano firme y prevención social busca frenar una espiral de violencia que ya afecta directamente a comunidades enteras.