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Darién/Un reciente accidente de una avioneta en la comunidad de Playa Muerta pone sobre la mesa la necesidad de mejorar la conectividad aérea en Darién.
Para los habitantes de Jaqué y otras localidades de la provincia, movilizarse representa un desafío diario debido a la falta de opciones de transporte aéreo en Panamá y los elevados costos de los traslados.
De acuerdo con lo expresado por los residentes, en la actualidad no existen vuelos comerciales a Jaqué. La única alternativa disponible son los vuelos chárter privados, que operan con aeronaves pequeñas de tres a cinco pasajeros. El costo de estos trayectos ronda los 150 dólares por un solo sentido, una cifra que supera el ingreso mensual de muchas familias de la zona.
Simón Perea, residente de Jaqué, describió con claridad la realidad del transporte en la zona. Aseguró que estos vuelos son actualmente la única opción, pero representan una carga económica insostenible.
"Siempre que nos montamos en esos aviones tenemos temor de no llegar", expresó Perea, al tiempo que recordó que llevan más de 10 años sin opciones comerciales, a pesar de que en el pasado se recuperó la pista del aeropuerto y se trajeron vuelos regulares que luego fueron suspendidos.
Perea dirigió un mensaje directo a las autoridades: "Queremos recordarle al presidente de la República y al director de Aeronáutica Civil que la ley dice que se debe garantizar la conectividad aérea de todo Panamá, no solo de Tocumen, también de los pueblos olvidados. Jaqué hoy está incomunicado".
Para cerrar esta brecha, propuso declarar a Jaqué como ruta social esencial en Darién, subsidiar dos vuelos semanales con tarifas reguladas y reactivar convenios con vuelos estatales o del Senafront, como se realizaba en décadas pasadas para traslados de salud. "No podemos seguir pagando lo que ellos quieran porque no tenemos otra opción", sentenció, exigiendo que la autoridad competente fiscalice y ponga un tope a los precios.
La falta de vías de comunicación y transporte en Darién impacta a todos los que necesitan ingresar o salir de la región. Periodistas y visitantes han llegado a pagar sumas exorbitantes por helicópteros en situaciones de emergencia, o deben recurrir a embarcaciones en condiciones precarias que zarpan del muelle fiscal, ante la imposibilidad de costear un pasaje aéreo.