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Entre escombros simulados y el sonido de sirenas, decenas de "víctimas" esperaban ser rescatadas. Algunas corrían desorientadas, otras yacían inconscientes en el suelo, mientras un grupo de sobrevivientes intentaba, sin esperar ayuda institucional, sacar a un compañero herido del lugar.
Así fue como se desarrolló un ejercicio de simulacro con la participación de distintos estamentos de seguridad y emergencia, como Sinaproc y el Senafront en el marco de una jornada diseñada para poner a prueba la reacción institucional ante un eventual sismo. Diferentes entidades mostraron cómo se preparan ante situaciones adversas para las que, muchas veces, la población no está lista.
Durante el recorrido por el escenario simulado se recrearon situaciones de víctimas atrapadas, personas desorientadas, no videntes y heridos que intentaban salir del recinto con ayuda de otros afectados, en representaciones que buscaron acercar el ejercicio a lo que podría ocurrir en una emergencia real.
César, integrante del personal de atención en la escena, explicó el protocolo de respuesta: "el primer respondedor es la comunidad", que debe brindar primeros auxilios mientras llegan los sistemas de emergencia al lugar del incidente. Una vez presente el personal especializado, se realiza un triage de las víctimas para identificar los casos de mayor gravedad y priorizar su traslado a un centro hospitalario.
Según explicó, ante una situación de crisis se debe atender primero a las personas inconscientes para preservar su vida, así como a quienes presenten heridas abiertas con sangrado o posibles fracturas con deformidad en las extremidades. Recomendó mantener la calma y contactar de inmediato a los sistemas de emergencia.
Por su parte, Reyes Jiménez detalló que la preparación del simulacro arrancó desde enero con instituciones inscritas en el Gabinete de Gestión de Riesgo, entre ellas ANSA, Senafront, Minsa, la Caja de Seguro Social, la Autoridad de Turismo y la Autoridad de Transporte, entre otras entidades que trabajaron en planes institucionales y empresariales de evacuación para propiedades horizontales y barriadas.
El objetivo, señaló, es que la ciudadanía sepa cómo actuar ante un sismo de mayor magnitud e intensidad, como uno de 7.2 o 7.4 grados, similar a eventos ocurridos recientemente en Venezuela y Colombia.
Jiménez explicó que ante un sismo lo más importante es evacuar de inmediato hacia los puntos de encuentro, priorizando a personas de la tercera edad, mujeres embarazadas y niños, sin correr y ayudando a quienes lo necesiten. En el ejercicio se aplicó además el sistema de comando de incidentes, que organiza el punto de encuentro, la atención a víctimas y el trabajo de personal canino.
El funcionario también hizo un llamado a la población y a los medios de comunicación a evitar la difusión de información no verificada en redes sociales durante una emergencia real, y a seguir las instrucciones de evacuación de maestros y responsables institucionales.
Como parte de la preparación ante un sismo, las autoridades recomendaron tener lista una maleta de emergencia para 72 horas, con los insumos básicos necesarios para enfrentar los primeros días tras un desastre.