Plataformas reaccionan al nuevo decreto que regula los 'taxis de lujo' en Panamá
La ATTT convocará a las empresas tecnológicas para que se registren formalmente y cumplan con los nuevos parámetros.
Panamá/Ante el aval de la Cámara Nacional de Transporte y el Gobierno a la promulgación del Decreto No. 10 del 16 de abril de 2026, que deja sin efecto el Decreto 331 de 2017 y redefine la organización del transporte de lujo en el país, las plataformas digitales reaccionaron con cautela y advertencias.
Uber e inDrive señalaron que respetan la legislación panameña y que evaluarán el alcance de la nueva normativa, aunque también plantearon preocupaciones sobre su impacto en el ecosistema de movilidad.
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Uber, respondió a este medio que “evaluará las condiciones que contiene para que los taxis de lujo puedan integrarse a la tecnología de la app de Uber en Panamá”.
“Nuestro compromiso inalterable es contribuir a la movilidad de las ciudades del país con los estándares de seguridad que ofrece la tecnología de Uber”, añadió la empresa vía correo electrónico.
Por su parte, inDrive, por medio de un comunicado, expresó que “reconocemos los esfuerzos de las autoridades en Panamá por avanzar hacia un marco regulatorio que fortalezca el sector de movilidad. En línea con nuestro propósito, desde inDrive apoyamos el desarrollo de regulaciones que contribuyan a la modernización del transporte, siempre que sean inclusivas y consideren la realidad de los distintos actores del ecosistema”.
Vea aquí los requisitos:
Sin embargo, la plataforma advirtió sobre posibles efectos adversos. Señaló que “es fundamental considerar el impacto negativo que los cambios propuestos podrían tener en decenas de miles de personas que hoy encuentran en las plataformas digitales una fuente flexible de ingresos”.
En ese sentido, explicó que “una parte importante de quienes conducen a través de plataformas digitales lo hacen de manera parcial o intermitente, como complemento a otras actividades económicas”, y advirtió que “las medidas planteadas trasladan el funcionamiento de las plataformas digitales hacia un esquema similar al transporte tradicional, con requisitos que pueden limitar la participación flexible de conductores, perjudicando a más del 95% de los conductores”.
Entre los cambios, mencionó la exigencia de certificaciones, aval de prestatarias, placas y distintivos, lo que, a su juicio, “dificultan la participación de conductores que utilizan la app como una fuente complementaria de ingresos”.
El impacto, según la empresa, también alcanzaría a los usuarios. En su comunicado sostuvo que “este conjunto de requisitos introduce barreras operativas y administrativas que podrían limitar significativamente la participación de las personas en esta actividad”, lo que podría reducir la disponibilidad de vehículos en zonas urbanas.
Además, alertó que “ante una reducción de la oferta, podrían generarse ajustes en el funcionamiento del mercado, que se reflejan en mayores costos para los más de medio millón de usuarios que utilizan las plataformas diariamente para movilizarse”.
También cuestionó la posibilidad de establecer cupos por zona, al advertir que estos esquemas rígidos pueden afectar el equilibrio entre oferta y demanda. En ese contexto, sostuvo que
Nuestra plataforma funciona bajo una lógica distinta: la de habilitar a las personas a través de la tecnología para que, juntos, conductores y pasajeros, sean quienes negocien libremente los precios. Sin embargo, los avances regulatorios podrían aumentar la rigidez del sistema e imponer una complejidad adicional a la dinámica urbana”.
La empresa reiteró su disposición al diálogo al señalar que “Como inDrive, estamos de acuerdo en garantizar estándares de calidad y seguridad para los usuarios y conductores, tanto en las condiciones de los vehículos como en los requisitos de los conductores. Por ello, reiteramos nuestra disposición a colaborar con las autoridades para construir mecanismos que permitan elevar estándares sin reducir oportunidades de generación de ingresos ni el acceso al servicio para los usuarios”.
El decreto introduce nuevas condiciones para conductores y vehículos, incluyendo certificación obligatoria, identificación visible y requisitos técnicos orientados a garantizar la legalidad del servicio.
Las quejas
Las críticas también surgieron desde el ámbito político. El alcalde Mayer Mizrachi afirmó que “este decreto no regula… castiga la innovación”, y añadió en su cuenta de X que “En vez de subir a los taxis al nivel de Uber, bajan a Uber al nivel del taxi”.
Este decreto no regula… castiga la innovación
— Mayer Mizrachi (@Mayer) April 17, 2026
En vez de subir a los taxis al nivel de Uber, bajan a Uber al nivel del taxi
Tamos haciendo un app que hacer lo contrario:
👉 modernizar los taxis, hacerlos competitivos y seguros y darle al usuario la experiencia que merece
🚕🔥
En la Asamblea, el diputado independiente Jorge Bloise cuestionó la medida al señalar que “un completo sin sentido la publicación del Decreto Ejecutivo que regula el transporte público selectivo de lujo (uber) que entra en vigencia automática. Buscan acomodar al transportista más que al propio usuario, sin consulta previa, sin buscar mediar en soluciones concretas a los miles de usuarios”.
Un completo sin sentido la publicación del Decreto Ejecutivo que regula el transporte público selectivo de lujo (uber) que entra en vigencia automática.
— Jorge Bloise Iglesias (@jorgeibloise) April 17, 2026
Buscan acomodar al transportista más que al propio usuario, sin consulta previa, sin buscar mediar en soluciones concretas a…
Desde la Autoridad del Tránsito, su director Nicolás Brea defendió la normativa al explicar que busca integrar formalmente a las plataformas dentro del marco legal. En ese contexto, advirtió que “si el transporte selectivo no se moderniza, va a desaparecer”, y sostuvo que “es el primer paso hacia la modernización”.
Brea añadió que el proceso también implica cambios estructurales, como la entrega de certificados de operación con valor legal. Además, anunció que se convocará a las empresas tecnológicas para que se registren formalmente y cumplan con los nuevos parámetros. “No estamos excluyendo nada. Estamos dando seguridad jurídica y una herramienta tecnológica que llegó para quedarse”, afirmó.
El artículo 12 del Decreto 10 establece que “las empresas dedicadas al desarrollo y comercialización de plataformas tecnológicas intermediarias en la prestación del servicio de transporte terrestre público selectivo de lujo, sólo podrán registrar y contratar a conductores que cumplan con los requisitos descritos en el artículo 3 de este Decreto Ejecutivo, quienes deberán utilizar estrictamente vehículos que cuenten con Certificados de Operación para el Transporte Selectivo de Pasajeros de Taxi de Lujo (TL), por lo que queda prohibido el registro de vehículos que no cuenten con el Certificado de Operación respectivo”.
En Panamá, plataformas como Uber, DiDi e inDrive han operado durante años sin una regulación clara ni tarifas avaladas por la autoridad, lo que generó tensiones con el sector transporte. Con la derogación del decreto de 2017 y la entrada en vigor del nuevo marco, el país avanza hacia una regulación más estricta, en medio de un debate sobre sus efectos en la movilidad y en quienes dependen de estas aplicaciones para generar ingresos.