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Ciudad de Panamá/La Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) reiteró los detalles de la veda del camarón 2026, que entrará en vigor el 1 de febrero y se extenderá hasta el 11 de abril, un periodo de 10 semanas clave para la conservación de esta especie marina.
En una entrevista con Noticias AM, Ezequiel Carrizo, coordinador nacional de Veda de la ARAP, explicó los objetivos, controles y sanciones asociados a esta medida obligatoria.
Según Carrizo, la veda responde a estudios científicos que identifican febrero como uno de los momentos críticos en el ciclo reproductivo del camarón.
“Nuestros biólogos han determinado que en este periodo el camarón se reproduce y crece. Le damos la oportunidad de completar ese ciclo para que la especie perdure en el tiempo”, señaló.
Aunque está prohibida la pesca de camarón durante la veda, no se prohíbe su venta ni consumo, siempre que se cumplan ciertos requisitos.
Carrizo aclaró que quienes deseen comercializar el producto —desde restaurantes hasta supermercados— deben tramitar previamente un certificado de inspección ocular ante la ARAP. Este documento acredita que el camarón fue capturado antes del inicio de la veda.
“Si a un restaurante se le termina el stock durante la veda, puede seguir comprando a plantas procesadoras autorizadas, siempre que haya obtenido su certificado”, explicó. Además, todo transporte de camarón entre establecimientos debe contar con un salvoconducto emitido por la autoridad.
La ARAP, en coordinación con el Servicio Nacional Aeronaval (Senan), realiza operativos para detectar pesca ilegal. Las sanciones incluyen el decomiso inmediato del producto, la elaboración de un reporte y la evaluación por parte del Departamento de Fiscalización, que puede imponer multas o advertencias según la gravedad del caso.
Carrizo destacó que, si bien la flota industrial suele cumplir cabalmente con la norma, persisten casos aislados entre pescadores artesanales. “No es una infracción generalizada, pero sí vigilamos de cerca”, aseguró.
Respecto a la disponibilidad del recurso, el coordinador indicó que la producción de camarón no sigue una tendencia constante: “Hay periodos de mayor abundancia y otros de menor captura, influenciados por factores ambientales. Pero no estamos en una caída sostenida”.
La veda del camarón es una medida clave no solo para la sostenibilidad ecológica, sino también para la economía nacional, ya que Panamá exporta significativas cantidades de este producto. Por eso, la ARAP hace un llamado a pescadores, comerciantes y consumidores a respetar los ciclos naturales y contribuir a la preservación de un recurso vital para el país.