Imperdonable: Corazón Negro
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Panamá/El fútbol tenía una deuda pendiente con él y fiinalmente logró saldarla a base de trabajo, esfuerzo y dedicación. Luis Mejía se prepara para jugar la Copa del Mundo con la selección nacional.
El especial “Un día con Luis Mejía” mostró el lado más humano y reflexivo del guardameta panameño, quien abrió las puertas de su vida en Uruguay para hablar de sus sacrificios, su crecimiento profesional y la ilusión de disputar otra Copa del Mundo con la Selección de Panamá.
Durante la entrevista, el arquero del Club Nacional de Football recordó lo difícil que fue su llegada al fútbol europeo siendo muy joven. Mejía confesó que atravesó momentos complicados por la distancia con su familia, el cambio cultural y las barreras del idioma.
“Había momentos en los que me quería volver, lloraba porque extrañaba mucho”, relató el guardameta.
El futbolista destacó que el respaldo de su familia fue clave para mantenerse firme y continuar persiguiendo su sueño profesional. Además, aseguró que aquellas experiencias terminaron fortaleciendo su carácter dentro y fuera de la cancha.
Otro de los temas más importantes del especial fue su actualidad con la Selección de Panamá bajo el mando de Thomas Christiansen. Aunque actualmente no ocupa el rol de arquero titular, Mejía dejó claro que sigue comprometido con el grupo y dispuesto a aportar desde cualquier posición.
“Hoy en día competimos con cualquiera, no importa el continente ni el rival”, expresó Mejía al valorar el crecimiento del fútbol panameño.
El experimentado arquero también elogió el trabajo de Christiansen, señalando que el técnico cambió la mentalidad del futbolista panameño y fortaleció la personalidad competitiva de la selección nacional.
En el especial, Mejía habló además de su vida en Uruguay y de la conexión especial que mantiene con Nacional, club al que considera su “segunda casa”. El panameño destacó el ambiente futbolero que se vive en Montevideo y la pasión de los aficionados del conjunto uruguayo.
Además, Club Nacional de Football guarda una relación histórica con el fútbol panameño gracias al legado de los hermanos Julio César Dely Valdés y Jorge Dely Valdés, quienes dejaron huella en el club durante la década de los noventa.
Ambos delanteros destacaron por su capacidad goleadora y se ganaron rápidamente el cariño de la afición tricolor. Julio César brilló como una de las grandes figuras ofensivas del equipo, mientras que Jorge también aportó goles importantes y actuaciones memorables. El paso de los hermanos Dely Valdés abrió las puertas para otros futbolistas panameños en el fútbol uruguayo y fortaleció el vínculo histórico entre Panamá y Nacional.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando recordó la visita de su hijo a Uruguay para presenciar una final histórica con Nacional.
“Fue algo increíble, vino y vino con título”, comentó entre sonrisas.
Sobre el próximo Mundial 2026, el arquero panameño aseguró que vive la cuenta regresiva con ilusión, responsabilidad y confianza en el grupo de jugadores que representa a Panamá.
“Estoy convencido de que este grupo puede conseguir algo histórico para el país”, afirmó.
Mejía también dejó claro que, pese a la fuerte competencia en la portería canalera, mantiene intacto el deseo de pelear por un puesto en la lista definitiva mundialista.
El especial dejó ver a un Luis Mejía maduro, agradecido y motivado, consciente de que el sueño de representar a Panamá en una nueva cita mundialista está cada vez más cerca.
Con información de Ricardo Icaza