Jelou!
En vivo
El ministro británico de Empresa y Comercio, Peter Kyle, pidió este jueves a la FIFA investigar el comportamiento de los jugadores de Argentina, quienes desplegaron una pancarta con la frase "Las Malvinas son argentinas" tras vencer 2-1 a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026.
Kyle instó al máximo organismo del fútbol a realizar una investigación "exhaustiva" sobre lo ocurrido al término del encuentro disputado el miércoles en Atlanta.
"La política debe estar separada del fútbol. De hecho, uno de los principios fundamentales del Mundial es que la política esté separada del fútbol", declaró el ministro a la BBC.
"Ahora es un asunto que corresponde a la FIFA. Esperamos que lleve a cabo una investigación sobre este asunto", agregó.
Las declaraciones de Kyle fueron respaldadas por un portavoz del primer ministro Keir Starmer, quien reiteró la posición del Reino Unido sobre la soberanía del archipiélago.
"Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas definitivamente lo son", afirmó el portavoz de Downing Street.
"Nuestra posición no ha cambiado. La autodeterminación corresponde a los habitantes de las islas. Nuestro compromiso nunca vacilará", añadió.
El portavoz insistió en que cualquier eventual sanción o medida corresponde exclusivamente a la FIFA.
La pancarta, en alusión a la disputa territorial entre Argentina y el Reino Unido, fue exhibida por varios futbolistas argentinos tras el pitazo final y colocada sobre el césped del estadio de Atlanta por Giovani Lo Celso.
El archipiélago de las Islas Malvinas, ubicado en el Atlántico Sur a unos 600 kilómetros de la costa argentina, fue escenario de la guerra de 1982 entre ambos países, conflicto que dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos en 74 días de enfrentamientos.
Desde entonces, Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las islas, administradas por el Reino Unido.
La rivalidad futbolística entre ambos países quedó marcada en el Mundial de México 1986, cuatro años después de la guerra, cuando Argentina eliminó a Inglaterra en cuartos de final con un histórico doblete de Diego Maradona.
Aquel partido pasó a la historia por "La Mano de Dios" y "El Gol del Siglo", considerado uno de los mejores tantos en la historia de los Mundiales.
Argentina conquistó ese torneo, logrando su segundo título mundial, tras el obtenido en 1978, y posteriormente sumó un tercer campeonato en Catar 2022.