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Panamá/El fútbol mundial se estremece ante la noticia del fallecimiento de Jorge Horacio Messi, padre y representante de la superestrella Lionel Messi la noche del viernes.
El empresario murió a los 68 años en un hospital de su ciudad natal, Rosario, Argentina, donde permanecía ingresado debido a un cuadro de salud delicado que se había agravado en los últimos meses.
La trayectoria de Lionel Messi no se puede explicar sin la influencia de su padre. Jorge no solo fue su progenitor, sino su representante y consejero desde sus primeros pasos en las divisiones inferiores de Newell's Old Boys. Fue él quien, en el año 2000, tomó la decisión crucial de trasladarse a Barcelona para buscar el tratamiento médico que Leo necesitaba para su crecimiento, marcando un antes y un después en la historia del deporte.
A lo largo de los años, Jorge mantuvo un perfil bajo, trabajando silenciosamente entre bastidores para que su hijo pudiera concentrarse exclusivamente en su rendimiento dentro de la cancha. Antes de dedicarse de lleno a la gestión deportiva, se formó como técnico químico y llegó a desempeñarse como gerente en la empresa Acindar.
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Las alarmas sobre el estado de salud de Jorge Messi se encendieron globalmente el pasado 18 de junio, durante el debut de Argentina en el Mundial 2026. En aquella ocasión, las imágenes de Lionel Messi llorando sobre el césped dieron la vuelta al mundo. El propio capitán argentino admitió entonces que pasaba por días "difíciles y complicados" por cuestiones ajenas a lo deportivo.
Poco después, periodistas como Eduardo Feinmann confirmaron que Jorge atravesaba un problema de salud grave desde el año pasado. Ante las especulaciones, la familia Messi emitió un comunicado solicitando respeto y privacidad, confirmando que se encontraba bajo estricto seguimiento médico.
Jorge Messi deja un vacío inmenso en su familia, integrada por su esposa, Celia María Cuccittini, y sus cuatro hijos: Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol. Su legado será recordado como el del hombre que luchó incansablemente para que su hijo cumpliera el sueño de ser futbolista profesional, acompañándolo desde la precariedad inicial hasta la gloria de ganar la Copa del Mundo.