La Vuelta Al Mundo En 80 Risas (2022)
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Panamá/Lo que debió ser una jornada de celebración deportiva en Pamplona se vio ensombrecida por altercados que terminaron con dos detenidos y varios heridos tras el pitido final.
Medios locales destacaron que a pesar del ambiente competitivo en el césped, la chispa del conflicto se encendió en las gradas, derivando en una intervención de la Policía Nacional que dejó imágenes de pánico entre los aficionados que desalojaban el estadio.
El primer foco de conflicto ocurrió en el minuto 37 de la primera parte. Mientras el colegiado Quintero González revisaba un posible penalti a favor del conjunto rojillo, un aficionado lanzó una botella pequeña de plástico, vacía y sin tapón, hacia el terreno de juego. El guardameta madridista, Thibaut Courtois, recogió el objeto y lo entregó al árbitro, quien posteriormente lo puso en manos del delegado de Osasuna, Pedro Arozarena. Este hecho, reflejado en el acta arbitral, fue el detonante de los sucesos posteriores.
Al concluir el encuentro, la seguridad privada localizó al presunto autor del lanzamiento en el Graderío Sur. Sin embargo, la identificación se complicó cuando un grupo de aficionados radicales increpó a los vigilantes, lo que obligó a solicitar el apoyo de la Unidad de Intervención Policial (UIP).
La situación escaló rápidamente, provocando persecuciones en las galerías interiores y cargas policiales en los exteriores del estadio, específicamente entre la calle del Sadar y la travesía de Extremadura. El balance final de la operación incluyó:
• Un arrestado por el lanzamiento del objeto.
• Un joven detenido por desobediencia y atentado contra la autoridad.
• Al menos dos agentes heridos con lesiones leves y un detenido atendido por la Cruz Roja tras intentar escapar de los efectivos.
Ante la gravedad de los hechos, el club emitió un comunicado oficial lamentando profundamente las escenas de tensión vividas. La entidad rojilla anunció la apertura de una investigación interna para esclarecer los incidentes ocurridos en las zonas interiores del feudo navarro. Osasuna enfatizó su preocupación por la seguridad de sus socios y socias, quienes se vieron afectados por los disturbios mientras abandonaban el recinto celebrando el desempeño de su equipo.