Carta de Despedida
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Ciudad de Panamá, Panamá/Entre 96,000 y 100,000 vehículos se desplazan cada fin de semana y días feriados hacia las playas del Pacífico y el interior, convirtiendo la vía Panamericana en uno de los puntos más críticos de congestión vehicular del país. El tranque, para muchos conductores, se ha convertido en la parte menos agradable del viaje.
Ante esta realidad, avanza el proyecto de ampliación del Corredor de las Playas, cuyo diseño original fue reestructurado por la administración pasada. La nueva etapa contempla la ampliación de la vía Panamericana desde El Espino de La Chorrera hasta Sajalices.
La ingeniera Lilian Gutiérrez, directora del proyecto de ampliación del Corredor de las Playas, explicó el estado actual de los trabajos iniciales:
"Nosotros hemos iniciado con todo lo que es la limpieza de los sistemas de drenaje, cajones, tuberías, que se encuentran a lo largo de la vía”.
El proyecto, adjudicado a la constructora MECO por 228 millones de dólares, contempla la intervención de 19 kilómetros de la vía Panamericana. De estos, 16.7 kilómetros corresponden a la ampliación de la carretera, que pasará de 4 a 6 carriles. Además, se incluye una variante de 1.7 kilómetros con un intercambiador que conectará un viaducto de aproximadamente 800 metros hasta Sajalices.
Gutiérrez detalló el cronograma de ejecución:
“Previendo que en dos meses vamos a empezar a construir y mejorar la estructura para realizar la ampliación del tercer carril que se va a ubicar colindante a la vía Panamericana”.
El proyecto también contempla la construcción de dos nuevos puentes peatonales, la rehabilitación de 11 existentes, tres retornos a nivel y dos retornos a desnivel en el área de Capira.
El primer tramo, que conecta La Chorrera con Capira, tendrá una extensión de 10.10 kilómetros y es considerado el de menor complejidad constructiva.
“Nosotros vamos a estar ampliando, como te comenté, un carril adicional que va a tener ancho de 3.60 y luego un hombro que en algunos puntos va a tener un ancho de 3 metros también”, añadió Gutiérrez.
Sin embargo, el segundo tramo, de aproximadamente 2 kilómetros en el centro de Capira, entre el Banco Nacional y Quesos Chela, ha generado preocupación entre residentes.
El residente Jorge Antonio Ramos Madrid expresó inquietudes sobre el impacto del proyecto:
“El pueblo está preocupado porque imagínense, en dos carriles de cada uno. Y aquí ha habido bastantes accidentes. Entonces, ¿cómo va a ser? Tres carriles más. Y las casas, ¿cómo van a quedar? Tampoco las autoridades han venido aquí a sentarse. Muchachos, esto es así, así, así, así. Nada, esto nos lo enteramos y por eso hemos comenzado a hacer movimiento para que vengan”.
Ante estas inquietudes, la directora del proyecto señaló que se encuentran en fase de estudios técnicos y acercamiento comunitario:
“Nosotros actualmente estamos en ese punto haciendo lo que son los levantamientos topográficos para tener claramente cuál va a ser el alineamiento en esos puntos y poder posteriormente iniciar la discusión con la comunidad e informar cuánta servidumbre vial va a requerir el proyecto para su ejecución”.
Agregó además que se buscará minimizar afectaciones:
“Sin embargo, lo que se está previendo es usar el ancho que haya existente con la finalidad de generar la menor afectación posible”.
La urbanista Verónica Quintero cuestionó la efectividad de ampliar carriles como solución al congestionamiento:
“Primero que nada, ampliar los carriles con el propósito de mejorar el flujo vehicular. No funciona. Es algo que sabemos desde hace décadas y décadas. Los estudios simplemente prueban que eso no funciona. Al contrario, en algunos casos produce más tranque”.
Y agregó alternativas de planificación:
“Las alternativas que se podrían hacer son tirar la autopista alrededor del pueblo, pero eso también tiene que venir con una inversión importante en el servicio público, las aceras, el transporte público dentro del pueblo para que no se desconecten. Y esas intervenciones son más costosas, esa es la realidad. Tal vez no pagamos mucho dinero con esta intervención de los seis carriles, pero las que pagan son las comunidades”.
El proyecto está diseñado para una velocidad de 60 km/h en algunos tramos. Sin embargo, residentes temen que la ampliación incremente los riesgos.
El residente Manuel Berrio manifestó:
“Si con cuatro carriles, el conductor, como ven, no respeta las señales de tránsito, la velocidad. ¿Qué nos garantiza que a seis carriles van a respetar lo establecido por el tránsito? Yo vivo a la orilla y a mi casa se han metido varios carros”, dijo Berrio.
La ingeniera Gutiérrez explicó el diseño de la vía:
“Vamos a tener una vía diferente de lo que se prevé para el centro de la Panamericana. Es una New Jersey Central que va a estar corrida para que también nos den los espacios para hacer la construcción de los carriles”
Por su parte, el subteniente de la Policía de Tránsito, Macías, señaló:
“El futuro es una ampliación de los carriles. Los límites establecidos para las comunidades donde hay mayor cantidad de población son de 40 a 60 kilómetros por hora. Podemos mencionar Capira, Chame, Chame Centro, Campana”.
Capira, con 170 años de fundación, ha experimentado un crecimiento económico significativo, con la expansión de comercios, supermercados y restaurantes. Sin embargo, algunos establecimientos podrían verse afectados por la intervención en áreas de servidumbre vial.
Caridad Rodríguez, residente, advirtió:
“Hay muchos, muchos locales que van a perjudicar. Que midan bien, que hagan las cosas bien, porque ya después que está hecho, no podemos hacer más”.
Berrio destacó una postura más equilibrada:
“El pueblo de Capira no está en contra del proyecto. Sabemos que este es un beneficio para todo el país. No estamos en contra tampoco de que la ampliación se dé, pero la forma en que se está dando, la falta de comunicación. Creo que si llegamos a una comunicación con el MOP, podemos llegar a mejorar el proyecto”.
El proyecto incluye también la rehabilitación de 5 kilómetros de vías internas en Capira y la construcción de un viaducto de aproximadamente 800 metros entre Campana y Sajalices, con pilastras de hasta 30 metros de altura.
La directora Gutiérrez detalló:
“Este tramo de la variante Campana hace un tramo de 3 kilómetros. Va a ser un viaducto en un tramo de 800 metros. Este tramo va a tener una altura de 30 metros. Es un tramo que va a estar colindante con la S de Campana. Va a estar pasando por el lado izquierdo”.
El director de Proyectos y Diseños del MOP, Edwin Lewis, explicó la función del desvío:
“Y ahí estamos en el proceso de identificación de las fincas. Vamos a iniciar la negociación con las fincas, porque hay que adquirir una servidumbre nueva para el paso de esta variante. Ese desvío o variante de Campana se hace con el objetivo de darle la opción más que nada a los usuarios, en vez de bajar por Loma Campana con las curvas contra curvas, porque puedan bajar de forma directa”.
Y añadió:
“Ya quedará para el usuario escoger si utiliza la carretera Panamericana existente, tal cual como está hoy, o utiliza el desvío de Loma Campana. Igualmente, como he indicado anteriormente, tendrá un peaje simbólico para mantenimiento futuro de la vía”.
La ampliación de la vía Panamericana tendrá una duración estimada de dos años y medio. Sustituye el proyecto original del Corredor de las Playas, que contemplaba 32 kilómetros y fue licitado inicialmente por 606 millones de dólares.
Tras su reestructuración, se ejecutó una primera fase con el viaducto de La Espiga por 282 millones de dólares, seguida por esta segunda etapa entre El Espino y Sajalices por 228 millones.
Durante su construcción, el proyecto generará al menos 600 empleos directos y cerca de 1,000 indirectos.