Imperdonable: Corazón Negro
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Ciudad de Panamá, Panamá/“Cuando se va la vida de un ser querido, puede ser de manera inesperada…”. Hoy pocos piensan en el costo de la última morada… el final del camino para los restos mortales está en manos de quienes siguen en vida… pero, ¿estamos preparados económicamente para el último adiós?
Aixa Caballero, quien enfrenta el sepelio de un familiar, expresó la carga emocional del momento:
“Nadie está preparado para esto; aunque sepas que tu familiar está enfermo, nadie se prepara”.
En Panamá se registran en promedio 60 defunciones por día, y la mayoría están relacionadas con enfermedades y problemas de salud.
El costo de un funeral puede ir desde los 450 dólares hasta más de 4,000 dólares.
Juan Nickray, de la Funeraria Santa María, explicó la realidad que enfrentan muchas familias:
“Cuando llega este momento, las personas corren a una junta comunal, a una alcaldía o buscan quién les pueda ayudar a hacer este gasto… Nadie se prepara para lo que seguro nos llegará: la muerte. Aquí los costos pueden ir desde 480 dólares, ya sea sepelio o cremación, y puede llegar a 4 mil 500 dólares el servicio completo”.
Pero no se trata solo del servicio funerario. Otros gastos se van sumando, como el costo de los arreglos florales.
Erica Machado, floristería, señaló: “Para ellos no representa un gasto, porque es una expresión de amor; tenemos arreglos florales desde 25 dólares”.
Algunos arreglos florales suelen tener los siguientes precios:
La preparación del cuerpo también amerita el pago de un maquillista especializado en tanatopraxia, que puede oscilar entre 30 y 50 dólares. La mayoría de las funerarias incluye este servicio dentro de sus paquetes.
“Porque fuera de la funeraria siguen otros gastos más”, aseguró Juan Nickray.
Otro problema que incrementa los costos es la falta de espacio en los cementerios, una situación que genera gastos adicionales tanto en la capital como en Panamá Oeste.
Lizbeth del Carmen Cunningham Navarro, directora de Gestión Social de la Alcaldía de Panamá, aclaró que "en los cementerios del MUPA sí hay espacios”.
Sin embargo, la realidad en otras zonas es distinta: en los cementerios de Panamá Oeste, como Capira, La Chorrera y Arraiján, no hay espacio.
Ante esta situación, Juan Nickray advirtió:
“Recomendamos a los alcaldes de La Chorrera y Arraiján que vayan buscando nuevos espacios”.
En el Municipio de Panamá, la Dirección de Gestión Social asumió desde la pandemia del COVID el pago de funerales para aquellas familias que no cuentan con los recursos económicos.
Lizbeth del Carmen Cunningham Navarro explicó:
“Se trata de sepelios de evaluación social con un costo de 350 dólares, con cobertura completa, previa evaluación económica”.
Las juntas comunales también desempeñan un papel importante en estos momentos, apoyando con cobertura pactada con funerarias o donaciones para gastos emergentes del funeral.
Carlos Domínguez, representante de Las Mañanitas, señaló el aumento en la demanda: “Nosotros atendíamos entre uno o dos por semana y ahora entre cuatro y cinco”.
Indicó que han llegado a manejar hasta cinco funerales en una semana, con aportes de hasta 450 dólares por caso, aunque en algunos casos solo se entregan 100 dólares para la comida postsepelio.
Luego llega el momento de la ceremonia religiosa, otro gasto que en ocasiones asumen las funerarias y en otros casos las familias. Este puede ir desde 20 dólares hasta más de 100 dólares.
El padre Eusebio Muñoz, de la Iglesia La Ascensión del Señor, indicó que el aporte acá es de 20 dólares”.
Por su parte, el padre Rafael Siu, de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen en Juan Díaz, explicó:
“Es una donación para los gastos parroquiales, es un estipendio; hay iglesias promedio, puede estar en 30 dólares, lo más son 50 dólares; claro, te vamos a poner gente que quiere tener sepelios donde hay aire acondicionado, un promedio de 100 a 200 dólares”.
La doctrina eclesiástica establece que los restos deben permanecer en lugar santificado, ya sea en iglesias con criptas o en cementerios, con costos que pueden ir desde 300 hasta más de mil dólares.
El padre Rafael Siu añadió: “El promedio de una cripta de una sola urna te puede salir a 600 dólares”.
Las bóvedas, por su parte, van desde 300 dólares para una urna hasta 1,600 dólares para seis espacios de urnas.
“Se pagan 50 dólares por cripta, 210 por bóveda y 150 dólares por contratos de tres años”, detalló Cunningham Navarro.
A esto se suma una anualidad de 10 dólares por entierro en fosa o 30 dólares si el familiar es colocado en una bóveda.
Finalmente, el mensaje es claro: estar preparados es clave para tomar decisiones en un momento de profundo dolor.
Prepararnos para la muerte también es parte de la vida.