Embarazos en adolescentes y abortos en Panamá: un problema social y de salud pública

Cifras del Ministerio de Salud indican que 10 mil 448 adolescentes acudieron al control prenatal en 2018, unas 528 más que las 9 mil 912 que llegaron un año antes en busca de control prenatal.

Aunque en Panamá provocar o provocarse un aborto es un delito que conlleva, según la forma en que este ocurra, penas de uno a diez años de presión el Código Penal establece excepciones.

Embarazo en adolescentes y abortos en Panamá: un problema social y de salud pública / Pixabay
Urania Cecilia Molina - Corresponsal Digital
28 2021 - 10:28

Ciudad de Panamá/Los embarazos precoces y los abortos son un problema social y de salud pública que afecta el pleno desarrollo de niñas y adolescentes alrededor del mundo y del cual Panamá no está exento.

Autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS) lo describen como un problema social y de salud pública porque esto ocurre con más frecuencia en los sectores de la población con mayores índices de pobreza multidimensional, aunque no dejan de lado que se puede presentar en todos los estratos de la sociedad.

La gestación en niñas y adolescentes (10 a 19 años de edad) son una causa frecuente de consulta y atención dentro de los sistemas de salud del mundo, la región y por lo tanto, Panamá.

Datos internacionales dieron cuenta que las tasas de fecundidad en adolescentes de países de América Latina y el Caribe entre 2010-2015 colocaban a la región como la segunda más elevada del mundo con 66.5 por 1,000 mujeres entre 15 y 19 años en comparación con la mundial que estaba en 46 por 1,000 mujeres del mismo rango de edad.

Mientras las cifras del Ministerio de Salud indican que 10 mil 448 adolescentes acudieron al control prenatal en 2018, unas 528 más que las 9 mil 912 que llegaron un año antes en busca de control prenatal.

Una situación que enciende las alertas

Una niña o adolescente embarazada no solo se constituye en un problema de salud pública, sino también un riesgo mortal, económico y social para las mujeres de este grupo etáreo, reportó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo a este organismo “las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte entre las muchachas de 15 a 19 años en todo el mundo”.

Además, destacó que “cada año se practican unos 3 millones de abortos peligrosos entre muchachas de 15 a 19 años, lo que contribuye a la mortalidad materna y a problemas de salud prolongados”.

Tampoco es una situación fácil para los recién nacidos los cuales corren el riesgo de morir o en el mejor de los casos nacer con bajo peso. “En los países de ingresos bajos y medianos, los bebés de madres menores de 20 años se enfrentan a un riesgo un 50% superior de mortalidad prenatal o de morir en las primeras semanas de vida que los bebés de mujeres de 20 a 29 años”.

Sin embargo, un embarazo adolescente, además de muerte para la madre y su producto, también puede perpetuar la pobreza porque muchas de estas jóvenes abandonan los estudios lo que en el futuro repercute en sus posibilidades de emplearse, desarrollarse o alcanzar una vida plena.

Las estadísticas del Ministerio de Salud y la Contraloría General de la República revelaron que entre los años 2007 - 2018 hubo 474 muertes maternas. Sobre los abordos en este mismo periodo, 679 se registraron en niñas (menos de 15 años de edad) y 15,237 en adolescentes entre 15 y 19 años de edad.

Solo en 2018 las muertes fetales (menos de 20 semanas de gestación o menos de 500 gramos de peso) fueron 8,573 de las cuales 30 eran de niñas gestantes de menos de 15 años y 1,006 adolescentes entre 15 y 19 años de edad. Esta cifra representó una reducción 11 niñas y 127 adolescentes entre 15 y 19 años de edad que abortaron en comparación con 2017 con 41 y 1,133 respectivamente, pero en este año hubo mas abortos (8,830) que los que se registraron en 2018.

Al respecto, Raúl Bravo, miembro activo de la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología, representante de esta sociedad en la Comisión Interinstitucional de Análisis de la Mortalidad Materna y miembro del Consejo Directivo del proyecto Save Abortion Advoccy Proyect, explicó que el aborto está muy relacionado con las muertes de mujeres en estado de gestación en el país.

En ese sentido, indicó que el pasado 2018 el aborto fue la cuarta razón de las muertes maternas que se produjeron en el país (45.5 por cada 100,000 nacidos vivos). La hipertensión arterial (preeclampsia), sepsis (infecciones), las hemorragias (sangrados) y los abortos se encuentran dentro de las cuatro razones específicas que provocan la muerte de mujeres en estado de gestación en el país, indicó Bravo.

Los abortos anualmente están dentro de las cuatro primeras causas de muertes maternas en el país, informó Bravo. Agregó que de acuerdo a la definición médica se considera como la interrupción del embarazo, independientemente de la causa, con menos de 20 semanas de gestación o un producto con 500 gramos o menos de peso, porque generalmente el embrión va creciendo y hacía la veinteava semana tiene ese peso como media, es decir dentro del peso esperado.

Bravo explicó que las niñas y adolescentes que resultan embarazadas ponen en riesgo su salud debido a que biológicamente su organismo no se encuentra preparado, por estar aún en una etapa de crecimiento y desarrollo. “Esto es biología básica. Todos los seres vivientes nacen, crecen, se desarrollan, se reproducen y después mueren, es decir en esas edades no están en período de reproducción”, indicó el especialista.

El médico llamó la atención sobre los embarazos de niñas de menos de 14 años de edad, por el riesgo para la salud dado que su grado de desarrollo es menor y por las implicaciones legales al determinar la ley que a esa edad es un acto de violación. “Aquí no hay que preguntar absolutamente nada”, sentenció.

Otro aspecto en que enfatizó Bravo es qué aunque a nivel general los embarazos adolescentes reflejan una ligera disminución, en este grupo (menos de 14 años) la cifra se mantiene igual con 470 y un poco más de 500 gestantes por año. Agregó que una situación similar pasa en las adolescentes 18 y 19 años donde tampoco se aprecia una reducción significativa, "lo que preocupa porque son las que están por terminar la escuela secundaria o quizás entrando a las universidades".

El aborto: La legalidad

Aunque en Panamá provocar o provocarse un aborto es un delito que conlleva, según la forma en que este ocurra, penas de uno a diez años de presión el Código Penal establece excepciones como "Si el aborto es realizado, con el consentimiento de la mujer, para provocar la destrucción del producto de la concepción ocurrida como consecuencia de violación carnal, debidamente acreditada en instrucción sumarial. Si el aborto es realizado, con el consentimiento de la mujer, por graves causas de salud que pongan en peligro la vida de la madre o del producto de la concepción"

El Código establece que en el caso de la violación carnal "es necesario que el delito sea de conocimiento de la autoridad competente y que el aborto se practique dentro de los dos primeros meses de embarazo".

Mientras que el caso donde se autoriza por el riesgo que el embarazo constituye para la mujer "una comisión multidisciplinaria designada por el Ministro de Salud determinará las causas graves de salud y autorizar el aborto".

La norma establece que en ambos casos el aborto lo practicará un médico en un centro de salud del Estado, pero este (el médico) tiene derecho a negarse a hacerlo alegando razones morales, religiosas o de cualquier índole.

La coordinadora del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, Geneva González, explicó que en Panamá no se lleva un control de las adolescentes embarazadas, porque no todas llegan a un hospital para atenderse, lo que dificulta mantener una precisión en el número de casos que se puedan presentar.

Sin embargo, expresó que las adolescentes tienen menos abortos desde el punto de vista numérico que el resto de embarazadas, porque representan entre el 25 y 26% de todo el grupo de mujeres en estado de gestación anual, el cual puede llegar hasta 73,000 en el país.

Por otro lado, González indicó que es muy difícil discernir entre un aborto provocado o espontáneo, porque todas las mujeres embarazadas tienen un riesgo de 12% de no culminar su embarazo.

El aborto es un delito, por lo que ninguna mujer va aceptar que se lo provocó y los hospitales lo importante es brindarle atención a la situación de salud que presentan.

Añadió que en los casos que contempla la ley el procedimiento y las circunstancias están establecidas. Por ejemplo, en las violaciones el juez emite la orden y el tiempo para hacerlo no debe exceder de los dos meses, mientras que una situación que ilustra cuando hay que interrumpir un embarazo para salvaguardar la vida de la mujer se presentan frecuentemente en las que padecen de cáncer y sin proponérselo quedan embarazadas.

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