María la Caprichosa
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Uber pasó de recorrer terrenos difíciles en operaciones de búsqueda y rescate a convertirse en uno de los protagonistas animales de El corazón de la bestia, película dirigida por David Ayer y encabezada por Brad Pitt. El pastor alemán llegó a la producción con una experiencia muy distinta a la de cualquier animal entrenado para el cine: había participado en labores de rescate de montaña en Nueva Zelanda.
De acuerdo con Paramount Pictures, su preparación le permitió desenvolverse en escenarios complejos y responder ante diferentes situaciones propias de las operaciones de búsqueda. Esas habilidades resultaron útiles cuando fue elegido para interpretar a Odin, el perro que acompaña a James Belmont, personaje encarnado por Pitt, después de que ambos sobreviven a un accidente aéreo y quedan aislados en la naturaleza de Alaska.
La película, aunque desarrolla su historia en territorio estadounidense, tuvo una parte importante de su rodaje en los Alpes del Sur de Nueva Zelanda. Allí, las bajas temperaturas, el terreno y los espacios naturales plantearon condiciones exigentes para las grabaciones. La experiencia previa de Uber como perro de rescate facilitó su adaptación a ese entorno.
El trabajo frente a las cámaras también implicó permitir que el animal conservara parte de sus reacciones naturales. En determinados momentos, Brad Pitt tuvo que ajustar su interpretación a los movimientos de Uber, en lugar de intentar controlar cada acción del perro. Esa dinámica terminó aportando una relación particular entre ambos personajes y se convirtió en un elemento relevante durante la producción.
Uber tampoco estuvo solo en el set. Para determinadas escenas participaron otros tres pastores alemanes: Seeka, Ryker y Hondo. Los animales tienen un vínculo familiar con el protagonista canino, pues son sus hijos. Su participación permitió cubrir diferentes momentos de la historia y complementar el trabajo realizado por Uber durante las grabaciones.
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Antes de incorporarse al mundo del cine, la trayectoria del perro estaba ligada a las labores de búsqueda y rescate. Su entrenamiento había sido pensado para enfrentar terrenos complicados y situaciones que exigían respuesta ante distintos escenarios. Esa formación terminó siendo un recurso importante para una película que presenta a sus protagonistas en medio de un entorno natural hostil.
El corazón de la bestia llegó a las salas de cine colombianas el 24 de septiembre de 2026. La producción reúne nuevamente a Brad Pitt y David Ayer, quienes ya habían trabajado juntos en Corazones de acero, película estrenada en 2014. En esta ocasión, el actor comparte buena parte de la historia con un compañero de cuatro patas cuya experiencia real terminó siendo parte de la construcción de su personaje.
La llegada de Uber a Hollywood representa un cambio significativo en su recorrido profesional. El animal pasó de participar en operaciones de rescate en las montañas de Nueva Zelanda a enfrentarse a cámaras, equipos de producción y escenas cinematográficas. Su preparación previa no solo hizo posible su adaptación al rodaje, sino que también permitió que la película aprovechara capacidades desarrolladas antes de su llegada a la industria audiovisual.
La historia detrás de Uber añade un elemento particular a El corazón de la bestia: mientras la ficción presenta a Odin acompañando a James Belmont en una situación extrema, detrás de las cámaras se encuentra un perro que ya tenía experiencia desenvolviéndose en escenarios naturales exigentes. Su participación demuestra cómo las habilidades adquiridas fuera de un set pueden convertirse en parte del trabajo cinematográfico cuando una producción requiere animales preparados para desenvolverse en condiciones específicas.