Bandido Honrado
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Las recientes denuncias por presunta agresión sexual contra el artista han reactivado testimonios del pasado que hoy adquieren un nuevo peso público.
Entre ellos, las declaraciones de Verónica Castro, quien relató haber vivido situaciones de acoso por parte del cantante español durante eventos públicos y entrevistas televisivas. Aunque sus palabras no son recientes, el contexto judicial actual ha hecho que vuelvan a ocupar el centro del debate.
El pasado 5 de enero se presentó una denuncia formal ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional contra Julio Iglesias, en la que dos mujeres que trabajaron con él lo acusan de presuntos delitos de agresión sexual y acoso. El caso se encuentra bajo investigación y, hasta el momento, el artista no ha emitido declaraciones públicas al respecto. A raíz de esta situación, volvió a circular una entrevista que Verónica Castro concedió hace tres años a la periodista Pati Chapoy, en la que narró dos experiencias que calificó como profundamente incómodas.
La actriz mexicana compartió cámaras con Iglesias en distintas ocasiones a lo largo de su carrera. Sin embargo, según explicó, no todas esas experiencias fueron positivas. En la entrevista, recordó un episodio ocurrido durante una entrega de premios en la que coincidieron varios artistas de renombre. En medio del bullicio y la multitud, algo inesperado ocurrió.
“Un día me agarró la nalga arriba de un escenario; había varios artistas”, contó Castro, al describir uno de los momentos que más la marcaron. La actriz explicó que se encontraba rodeada de personas cuando sintió el contacto sin saber inicialmente quién había sido el responsable. “Yo estaba entre la gente y de repente siento que alguien me agarra la pompa”, recordó.
Instintivamente, reaccionó con un golpe hacia atrás. Fue entonces cuando se dio cuenta de quién estaba detrás de ella. “El que haya sido se lleva su trancazo y era Julio. Le digo: ‘Óyeme, cabrón, ¿por qué me agarras la nalga?’. Y me dice: ‘Porque no me la dejas agarrar en el camerino, vengo y te la agarro aquí en el escenario’”, relató la actriz, dejando constancia de la respuesta que recibió del cantante.
Ese no fue el único episodio que Verónica Castro recordó durante la entrevista. Tiempo después, mientras realizaba una entrevista televisiva a Julio Iglesias, volvió a vivir una situación que describió como invasiva. Según su testimonio, el cantante actuó sin previo aviso frente a las cámaras. “De repente me dice que siempre había tenido ganas de darme un beso y abrazarme, pero que nunca lo había dejado. Se levanta, me agarra la cabeza y me besa”, contó.
Castro explicó que la situación la dejó paralizada, en parte porque se encontraban en plena transmisión. Ante la incomodidad, pidió detener la grabación. “Corta la cámara porque te voy a dar un (golpe)”, añadió. A pesar de su reacción, el cantante volvió a justificar su comportamiento. “Tengo que venirlo a hacer enfrente de las cámaras”, habría dicho Iglesias, según el relato de la actriz.
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Estas declaraciones recobraron relevancia tras conocerse el contenido de la denuncia revelada por eldiario.es, en una investigación periodística realizada en colaboración con Univisión Noticias. De acuerdo con el documento, los hechos denunciados habrían ocurrido en 2021, cuando las dos mujeres trabajaban en propiedades del cantante en República Dominicana, Bahamas y España. Una de ellas se desempeñaba como empleada del hogar y la otra como fisioterapeuta.
Las denunciantes aseguran que Julio Iglesias presuntamente incurrió en “penetraciones sin consentimiento, tocamientos, bofetadas, humillaciones físicas y verbales”, además de obligarlas a someterse a revisiones ginecológicas constantes, pruebas de embarazo y exámenes de enfermedades de transmisión sexual. La denuncia también sostiene que el artista no habría actuado solo, ya que las mujeres señalan que fueron reclutadas por dos intermediarias, por lo que se investiga una posible “trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre”.
Tras hacerse pública la investigación, el gobierno español afirmó que llegará hasta las últimas consecuencias. Mientras el proceso judicial avanza, los testimonios de figuras como Verónica Castro vuelven a poner sobre la mesa un debate más amplio sobre el abuso de poder, el consentimiento y la responsabilidad de revisar conductas normalizadas durante décadas en la industria del entretenimiento.