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Esta vez, una demanda federal presentada en Estados Unidos acusa al fallecido artista de presunta trata infantil y abuso sexual, con reclamaciones económicas que ascienden a 200 millones de dólares contra su patrimonio.
La acción judicial fue presentada por Edward, Dominic, Marie-Nicole y Aldo Cascio, quienes durante décadas fueron considerados parte del círculo cercano del cantante. De hecho, la familia Cascio llegó a ser descrita públicamente como una especie de “segunda familia” para el Rey del Pop. Sin embargo, el vínculo ahora se encuentra en el centro de una batalla legal que amenaza con reavivar viejas polémicas sobre el artista.
Según documentos judiciales citados por medios estadounidenses, los hermanos Cascio sostienen que fueron víctimas de un patrón prolongado de manipulación, grooming y abuso sexual cuando eran menores de edad.
La denuncia, presentada el 27 de febrero ante un tribunal federal de Los Ángeles, reclama 200 millones de dólares en compensación por los supuestos daños psicológicos y emocionales que, afirman, continúan afectando sus vidas.
En el documento legal se describe al cantante con términos contundentes. “Un depredador sexual infantil serial que, a lo largo de más de una década, drogó, violó y agredió sexualmente a cada uno de los demandantes, comenzando cuando algunos tenían tan solo siete u ocho años”, señala la demanda según extractos publicados por la revista People.
Los denunciantes aseguran que los episodios ocurrieron durante varios años y que los supuestos abusos habrían tenido lugar tanto en la residencia Neverland Ranch como durante viajes internacionales vinculados a las giras del artista.
De acuerdo con la denuncia, el contacto entre la familia Cascio y el cantante comenzó cuando el padre de los demandantes trabajaba en un hotel de lujo donde el artista solía hospedarse. A partir de ese encuentro, Jackson habría desarrollado una relación cercana con la familia.
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Los demandantes sostienen que el artista habría ganado la confianza del entorno familiar mediante regalos, atención constante y viajes, antes de presuntamente aislar a los menores de los adultos responsables.
En el expediente también se afirma que los menores habrían sido expuestos a material sexual explícito, drogas y alcohol, circunstancias que —según los denunciantes— precedieron a los presuntos abusos.
Los hermanos Cascio detallan episodios específicos y aseguran que estos hechos habrían ocurrido en distintos lugares, incluyendo Neverland Ranch y durante desplazamientos asociados a las giras Dangerous World Tour y HIStory World Tour.
El patrimonio del cantante, administrado por sus herederos, entre ellos Prince Jackson, Paris Jackson, Bigi Jackson y su madre Katherine Jackson, rechazó las acusaciones.
El abogado de la familia, Marty Singer, calificó la demanda como un intento de obtener dinero del patrimonio del artista.
“La familia defendió firmemente a Michael Jackson durante más de 25 años, dando fe de su inocencia frente a cualquier conducta inapropiada. Esta nueva presentación judicial es una maniobra transparente de forum shopping dentro de su estrategia para obtener cientos de millones de dólares del patrimonio y las empresas de Michael”, declaró el abogado.
Singer también vinculó el caso con litigios previos relacionados con el patrimonio del cantante, señalando que se trataría de una estrategia legal para obtener una compensación millonaria.
La demanda, compuesta por 23 páginas, fue firmada por el abogado Howard King en representación de los hermanos Cascio. En ella se solicita que el tribunal determine daños compensatorios y punitivos por las supuestas agresiones.
Además, el tribunal federal programó una audiencia de seguimiento para el 5 de marzo, en la que se espera revisar el avance del caso y definir los próximos pasos del proceso judicial.
Mientras tanto, el patrimonio de Michael Jackson, que administra una de las marcas más lucrativas de la historia de la música, vuelve a enfrentarse a acusaciones que mantienen viva la controversia sobre la figura del artista incluso más de una década después de su muerte.