Más de 20 días sin agua: residentes de El Clavel cierran vía en Arraiján para exigir respuesta

En medio de la protesta, varias personas señalaron que los gastos adicionales ya afectan seriamente la economía familiar.

Más de un mes sin agua: residentes de El Clavel cierran vía en Arraiján para exigir respuesta

Arraijá, Panamá/La desesperación llevó este miércoles a residentes de la barriada El Clavel, en Arraiján, a cerrar la vía Chapala como medida de presión ante la falta de agua potable que, según denuncian, se extiende desde hace más de 20 días y, en algunos sectores, supera el mes.

Con tanques vacíos en las afueras de las casas y familias dependiendo de la lluvia para cubrir necesidades básicas, los moradores aseguran sentirse abandonados por las autoridades y cansados de promesas que, dicen, nunca se traducen en soluciones.

Estamos un mes sin agua ya. Vienen, dicen que sí, dicen lo otro, pero nunca resuelven”, reclamó uno de los dirigentes del sector durante la protesta. A pocos metros, una escuela permanece también afectada por la crisis, mientras niños y adultos intentan sobrellevar la situación en medio de las altas temperaturas.

Los residentes explicaron que han tenido que improvisar sistemas para recolectar agua de lluvia, al menos para utilizarla en los inodoros o en tareas domésticas. También denunciaron irregularidades con los carros cisterna enviados al área.

“Una vez mandaron uno y el agua olía a diésel. ¿Cómo es eso?”, cuestionó un afectado.

La situación golpea especialmente a familias con personas enfermas o adultos mayores. Una residente contó que en su vivienda llevan más de un mes y medio sin recibir “ni un poquitito de agua”, por lo que deben comprar garrafones constantemente para cocinar y beber.

“Yo gasto quince balboas por semana en agua. Tengo un hijo que lo van a operar del cerebro y necesito agua. Mi vecina tiene a su mamá en cama con cáncer y tampoco tiene”, relató.

Otro de los reclamos apunta a que, pese a la falta del servicio, los recibos continúan llegando con normalidad y sin descuentos.

“Los recibos sí llegan puntuales, pero el agua no aparece”, dijo un residente que asegura pagar entre 35 y 40 balboas mensuales.

En medio de la protesta, varias personas señalaron que los gastos adicionales ya afectan seriamente la economía familiar. Algunas deben pagar lavanderías para poder lavar ropa y uniformes escolares, mientras otras recorren distintos sectores buscando agua para atender a familiares enfermos.

“Somos cinco personas en mi casa y gasto como treinta dólares entre lavandería y compra de agua. A veces mis hijos no pueden ir a la escuela porque no hay cómo lavar los uniformes”, expresó otra moradora.

Los residentes de El Clavel y sectores cercanos como Nuevo Guararé aseguran que continuarán las manifestaciones hasta recibir una solución concreta por parte de las autoridades del Idaan. Mientras tanto, la incertidumbre y el malestar siguen creciendo en una comunidad que afirma sentirse olvidada.

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