Noticiero A.M.
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El 3 de enero quedará marcada en la historia compartida de Panamá y Venezuela. Dos países golpeados por regímenes dictatoriales vivieron, en distintos momentos, la captura de sus máximos líderes, un hecho que terminó por sellar el ocaso de sus respectivos gobiernos autoritarios.
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El 3 de enero de 1990, Manuel Antonio Noriega se entregó a las fuerzas del ejército de Estados Unidos tras la invasión a Panamá dujrante la medianoche del 20 de diciembre del mismo año, en una operación que sería conocida como "Causa Justa". Luego de entregarse, Noriega fue trasladado en un avión procedente de Miami y recluido en una cárcel del condado de Miami-Dade, donde aguardó juicio. Posteriormente fue condenado a 40 años de prisión por cargos de crimen organizado, narcotráfico y lavado de dinero. Esta pena más tarde fue reducida a 17 años por buena conducta.
En 2009, habiendo cumplido los 17 años de cárcel, Estados Unidos decidió enviarlo a Francia a cumplir la condena pendiente de 10 años por delitos relacionados con el lavado de dinero. En Panamá, fue condenado en ausencia a 20 años de prisión por delitos de homicidios en contra de Hugo Spadafora y otros panameños, donde se consideraba que debía ser repatriado, porque en Estados Unidos, Noriega había mantenido durante sus 17 años de prisión el estatus de prisionero de guerra, y según la Convención de Ginebra, un militar prisionero debe ser forzosamente repatriado a su país al cumplir la condena. Asimismo se discute que las condenas relacionadas con homicidios en Panamá tienen más peso legal que aquellas que tiene pendiente por lavado de dinero en Francia.
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Treinta y seis años después, el 3 de enero de 2026, la historia volvió a repetirse en el continente. Nicolás Maduro fue capturado en una operación ejecutada por la DEA, con la participación de la unidad de élite Delta Force del ejército estadounidense, de acuerdo con información divulgada por CBS News.
Para ese momento, la acción militar estadounidense ya había concluido y Maduro se encontraba bajo arresto para enfrentar un juicio en Estados Unidos. Así lo confirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en declaraciones citadas por un senador estadounidense, marcando un nuevo capítulo en la convulsa historia política de Venezuela.
Los ataques, además de Caracas, se dieron en la cercana ciudad costera de La Guaira (norte), apenas separada de la capital por una montaña que enmarca el valle de Caracas; también se registraron explosiones cerca de las 2:00 de la madrugada. Videos a los que tuvo acceso la AFP muestraban columnas de humo grises y naranja en la línea costera.
No está claro cómo fue capturado el presidente Maduro. Helicópteros estadounidenses fueron vistos sobrevolando Caracas.
Se desconocía con exactitud dónde se alojaba el presidente venezolano, ya que se rumoreaba que había cambiado de residencia con frecuencia en los últimos meses. El jueves, la televisión transmitió una entrevista con él en la que se le veía conduciendo por Caracas.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, exigió una "prueba de vida" de ambos, mientras Rusia reclamó una "aclaración inmediata" al respecto.