Cáritas advierte que cifras de afectados por el terremoto podrían estar subregistradas y pide agilizar la reconstrucción

Aunque las estimaciones de las autoridades hablan de aproximadamente 60,000 personas afectadas, la representante de Cáritas considera que la cifra podría ser mayor.

Terremoto en Panamá: Cáritas advierte que aún hay comunidades afectadas sin registrar / Redacción de TVN Noticias

La Pastoral Social Cáritas Panamá considera que las consecuencias del terremoto que afectó principalmente a las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas van más allá de los daños materiales y evidencian una crisis socioambiental que golpea a comunidades que ya vivían en condiciones de vulnerabilidad.

Así lo manifestó Maribel Jaén, representante de la organización, al hacer una evaluación de la asistencia que mantienen en las zonas afectadas, cuando está por cumplirse un mes del movimiento sísmico.

Jaén advirtió que las cifras oficiales de personas afectadas podrían no reflejar la magnitud real de la emergencia, debido a que todavía hay comunidades distantes que no han sido registradas por las autoridades.

Aunque las estimaciones de las autoridades hablan de aproximadamente 60,000 personas afectadas, la representante de Cáritas considera que la cifra podría ser mayor. Sin embargo, aclaró que la organización no cuenta con una base científica que permita establecer un número preciso.

"Creemos que hay un subregistro. Hay muchas comunidades distantes", señaló.

Asistencia alimentaria y acompañamiento emocional

Desde los primeros días de la emergencia, Cáritas, en coordinación con las comisiones diocesanas, desplegó acciones de asistencia en las provincias afectadas. Actualmente, mantiene una línea de trabajo enfocada en la seguridad alimentaria, con la distribución de alimentos y la preparación de kits dirigidos a adultos mayores, niños y familias que permanecen en condiciones temporales.

La organización también desarrolla jornadas de limpieza y acompañamiento espiritual, además de giras médicas con profesionales voluntarios.

Otra de las prioridades es la atención socioemocional de las comunidades. Para ello, equipos de las diócesis de Chitré y Santiago realizan visitas, actividades recreativas y acompañamiento psicológico en sectores del sur de Los Santos y Veraguas, entre ellos áreas de Soná y Mariato.

Jaén destacó el papel de los sacerdotes, religiosos, religiosas y delegados de la palabra en el apoyo emocional y espiritual a las familias.

También resaltó la participación ciudadana durante la emergencia. Según detalló, la Iglesia Católica contó con alrededor de 1,000 voluntarios, de los cuales cerca del 90% eran jóvenes vinculados a la pastoral juvenil y distintos movimientos religiosos.

La reconstrucción no debe reproducir la pobreza

Para Jaén, la emergencia también puso en evidencia las condiciones en las que vivían muchas de estas comunidades antes del terremoto.

Explicó que algunas instalaciones educativas y centros de salud afectados ya presentaban problemas de abandono y falta de funcionamiento desde años atrás.

Por ello, considera que la respuesta no puede limitarse a la asistencia inmediata ni a reconstruir las estructuras dañadas.

Tenemos que pasar de la visión asistencial, que es importante, que es urgente, a un proyecto de desarrollo que tome en cuenta las comunidades", planteó.

La representante de Cáritas sostuvo que la reconstrucción debe incorporar políticas de desarrollo sostenible, fortalecer las capacidades de las poblaciones y permitir que sus habitantes participen en las decisiones sobre el futuro de sus territorios.

También insistió en la necesidad de agilizar los recursos destinados a la construcción de viviendas, especialmente ante la llegada de las lluvias y el deseo de las familias de regresar a sus hogares.

"Los campesinos necesitan el recurso. Ellos mismos pueden construir su casa. Hay una línea del programa del Gobierno, pero eso se tiene que agilizar", manifestó.

Agregó que los fondos deben llegar directamente a las comunidades afectadas, bajo mecanismos de transparencia y controles, pero sin retrasos que prolonguen la situación de vulnerabilidad.

Cáritas prepara una segunda fase de apoyo

La organización trabaja actualmente en una segunda etapa de atención, centrada en los medios de vida de las familias, mientras mantiene las acciones de seguridad alimentaria y acompañamiento emocional.

Posteriormente, prevé impulsar proyectos de desarrollo comunitario y economía solidaria que permitan a los propios habitantes generar alternativas para recuperar sus actividades productivas.

Para sostener estas iniciativas, Cáritas mantiene abierta una línea de apoyo económico a través del Banco General y solicita la colaboración de voluntarios.

Jaén indicó que también han establecido acercamientos con la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos para recibir apoyo en la construcción de viviendas, además de coordinar esfuerzos con empresas privadas.

La representante insistió en que la emergencia debe convertirse en una oportunidad para atender las desigualdades históricas de estas poblaciones y construir un modelo de desarrollo comunitario sostenible.

"Tenemos que aprender, dejar capacidades instaladas en nuestras organizaciones, en nuestras comunidades", concluyó.

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