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Los casos de adultos mayores abandonados durante meses en los hospitales del país ponen sobre la mesa la problemática del abandono de pacientes encamados en los centros hospitalarios del país.
En el Hospital Nicolás Solano de La Chorrera, por ejemplo, un adulto ya sobrepasó los 700 días de estancia sin que sus familiares vayan por él.
El director regional de Salud de Panamá Oeste, Jorge Melo, confirmó que actualmente el hospital mantiene cinco pacientes en condición de abandono, la mayoría adultos mayores con diagnósticos que requieren cuidados permanentes.
“Tenemos un paciente que al día de hoy lleva 704 días hospitalizado. Son pacientes entre 70 y 75 años, generalmente con algún grado de encamamiento”, explicó Melo durante una entrevista televisiva.
Según detalló, el adulto mayor ingresó al hospital hace casi dos años con un diagnóstico reservado y, aunque inicialmente recibía visitas de familiares, estas se fueron haciendo cada vez más esporádicas hasta desaparecer.
El funcionario indicó que el equipo de Trabajo Social ha realizado múltiples intentos para localizar a familiares, pero hasta ahora no ha sido posible establecer contacto permanente.
Muchas veces pareciera hasta con alevosía porque dan datos falsos desde el inicio de su llegada al hospital”, señaló.
Melo explicó que el abandono hospitalario no solo afecta emocionalmente al paciente, sino también la capacidad operativa de los centros médicos, ya que continúan ocupando camas pese a haber recibido el alta médica.
“Si el paciente tiene salida hoy y pasan semanas o meses sin que nadie lo retire, para nosotros eso ya cuenta como abandono, 2 semanas para nosotros ya es abandono”, sostuvo.
Además del caso del paciente con más de 700 días hospitalizado, el Nicolás A. Solano mantiene otros dos pacientes abandonados desde hace más de un año y un hombre de 46 años próximo a cumplir un año en la misma condición.
La situación, según el Ministerio de Salud, no es exclusiva de Panamá Oeste. Casos similares también se registran en hospitales como el Cecilio Castillero, el Chicho Fábrega y el Hospital Regional Rafael Hernández, conocido como “Samuel Arcángel”.
Melo reconoció que conseguir espacios en hogares o asilos para pacientes encamados es complejo, debido a la limitada capacidad y a las exigencias sanitarias que deben cumplir estos centros.
No obstante, destacó que el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social cuentan con programas de atención domiciliaria y cuidados paliativos para apoyar a las familias con pacientes encamados.
Entre los servicios disponibles mencionó visitas médicas a domicilio, entrega de pañales, medicamentos y suplementos nutricionales, tanto a través de programas del Minsa como del sistema SADIS de la Caja de Seguro Social.
El funcionario también advirtió sobre el acelerado envejecimiento de la población panameña y aseguró que el país enfrenta un incremento sostenido de adultos mayores que presiona cada vez más el sistema de salud.
“En Panamá se ha triplicado la población adulta mayor. Ahorita mismo hay más adultos mayores que jóvenes y eso seguirá pasando con los años”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a las familias a reforzar el cuidado y acompañamiento de los adultos mayores. “La sociedad se mide por el valor que le damos a nuestros adultos mayores. Debemos ser más humanos con ellos”, concluyó.