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Ciudad de Panamá/La figura del sicario en Panamá ha evolucionado. Mientras en los años 80, 90 y principios de 2000 los ejecutores de homicidios por encargo provenían de otros países, hoy las investigaciones del Ministerio Público identifican predominantemente a sicarios panameños, especialmente del área metropolitana.
Jorge Ferguson, fiscal superior de Homicidios, confirmó que este cambio representa un desafío mayor para las investigaciones. "Actualmente, las investigaciones han dado pie a entender estadísticamente que sí hay una incidencia superior a años anteriores en relación a la utilización de este mecanismo para evadir la responsabilidad", manifestó el funcionario.
El perfil de estos contratistas del crimen, según Ferguson, responde a una estrategia deliberada de los grupos delictivos. "Se ha detectado personas que se dedican al sicariato como tal y que son contratadas precisamente para sustraerse, en el momento que puedan ser allegados a la investigación, de alguna participación en ese evento", explicó.
Uno de los mayores obstáculos para llegar a los autores intelectuales de los homicidios es el código de silencio que rige entre los sicarios. Ferguson fue claro: "Por lo general, es muy difícil que estas personas brinden mayor información. Las reglas para ellos son ser contratados a cambio de no indicar mayor información, precisamente para evitar que quienes lideran estos grupos sean vinculados al proceso".
Sin embargo, el Ministerio Público ha logrado avances mediante técnicas especiales de investigación y la aplicación de acuerdos de colaboración previstos en el Código Procesal Penal. "Se ha podido tener resultados positivos en esa vinculación que definitivamente es muy importante, porque sería el puente que nos lleve a vincular de manera efectiva a estas personas", añadió el fiscal.
En cuanto a las consecuencias jurídicas, Ferguson detalló que las condenas en juicio oral han sido significativas. "Realmente ya en fases de juicio oral se ha podido obtener una condena de arriba de 70, 80 años en un cúmulo de los delitos que han cometido. Sin embargo, nuestro ordenamiento jurídico establece un límite que son los 50 años", indicó.
El fiscal señaló que los casos que más preocupan a las autoridades son aquellos vinculados a grupos delictivos emergentes o consolidados, asociados al narcotráfico, el microtráfico y el control territorial.
"Debido a ese interés de emerger, se ven involucrados, más activos en la comisión de estos delitos atados a grupos pandilleriles. Son los que nos preocupan de mayor manera debido a la incidencia que tienen y al impacto social de la forma de ejecución", manifestó Ferguson.
Sobre los femicidios, el fiscal reportó que, si bien las cifras se mantienen estables —6 víctimas en 2026, frente a 5 en 2025 y 7 en 2024—, el modo de ejecución ha cambiado. "Se están viendo inmersas directamente como objetivos a consecuencia de verse involucradas en actos delictivos como pueden ser drogas, grupos pandilleriles", explicó.
Ferguson recordó que Panamá registra 121 homicidios en lo que va del año, con mayor incidencia en el área metropolitana de la ciudad de Panamá, el distrito especial de San Miguelito y las provincias de Colón y Panamá.
"Como sociedad no podemos aceptar que para esta fecha tengamos 121 personas asesinadas en nuestro país. Son 121 vidas que no están, en su mayoría jóvenes", expresó el fiscal, quien hizo un llamado a no normalizar la violencia.