Imperdonable: Corazón Negro
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Ciudad de Panamá/Alegre, risueña y siempre dispuesta a regalar una sonrisa, así es Gabriela Chirú, una niña que enfrenta desde sus primeros días de vida una enfermedad genética extremadamente rara: el síndrome de Coffin-Siris.
Esta condición puede provocar discapacidad intelectual, retraso en el desarrollo, alteraciones en las manos y los pies y cambios en los rasgos faciales. Para Gabriela, además, ha significado la necesidad de cuidados especializados, alimentación especial y atención permanente.
Su madre, Carmen Chirú, recuerda que las dificultades comenzaron desde el nacimiento. Gabriela nació con complicaciones respiratorias y permaneció nueve días en el Hospital Amador Guerrero.
“Ella nació morada, no lloró tampoco. Se estaba asfixiando, pero yo no entendía nada. Tuvo nueve días en el Amador Guerrero y de allí, buscando cuál era la causa, nos trasladaron al Hospital del Niño”, relató Carmen.
En el Hospital del Niño, los especialistas determinaron que la pequeña padecía laringomalacia y necesitaba una intervención para garantizar su respiración. Fue entonces cuando le realizaron una traqueotomía.
Desde entonces, los cuidados de Gabriela forman parte de la rutina diaria de sus padres. La niña requiere insumos para el manejo de su traqueostomía, además de otros artículos médicos indispensables para evitar complicaciones.
“Ella necesita insumos para la traqueostomía, usa unas sondas. Por lo menos nosotros usamos una por día, pero eso no es lo recomendable porque es una zona abierta que va directo a su pulmón para succionar las secreciones y que ella no corra riesgo de agitarse”, explicó su madre.
Las condiciones de la vivienda también representan un desafío para esta familia. Sus padres solicitan apoyo para adecuar algunos espacios del hogar y conseguir artículos como una cama, abanicos y otros insumos médicos que permitan mejorar las condiciones de Gabriela.
A pesar de las dificultades económicas, su padre, Gabriel Andrión, hace todo lo posible para llevar el sustento a casa. Al no contar con un empleo fijo, realiza distintos trabajos para cubrir las necesidades de su familia.
“Nosotros salimos a camaronear por ahí con la gente. Donde me llamen, hago trabajo de soldadura, albañilería y todo lo que salga de construcción, y con eso nos manejamos ahí en la casa para poder llevar el sustento”, contó.
En medio de las dificultades, Gabriela también cuenta con el apoyo de su hermano mayor, Gabriel, un joven que utiliza su talento y creatividad para ayudar a su hermana.
“Cuando estoy con mi familia me siento muy contento y, si tuviese que pedirle algo a alguien, es que las cosas que vayan a donar o a dar lo hagan de corazón”, expresó.
La familia Chirú mantiene la esperanza de encontrar personas solidarias que puedan contribuir con los insumos y artículos que Gabriela necesita.
Quienes deseen apoyar a Gabriela pueden realizar sus donaciones a través de la cuenta de Banco General 03-73-01-119519-8. Cada aporte representa una ayuda para cubrir sus necesidades médicas y mejorar sus condiciones de vida.
Mientras Gabriela continúa regalando sonrisas a quienes la rodean, sus padres mantienen la fe y esperan que más manos solidarias se sumen a esta causa para ayudar a su pequeña a seguir adelante.
Con información de Jocelyn Mosquera