Imperdonable: Corazón Negro
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La Iglesia católica panameña expresó este lunes su "profunda preocupación" por las condiciones que enfrentan personas privadas de libertad en varios centros penitenciarios del país, tras denuncias sobre presuntos abusos cometidos durante requisas realizadas luego de la fuga masiva registrada en el Centro Penitenciario La Joyita el pasado 1 de junio.
A través de un comunicado conjunto de la Pastoral Social Cáritas, la Comisión Justicia y Paz y la Pastoral Penitenciaria, la Iglesia señaló que ha recibido reportes sobre el retiro de biblias, materiales educativos, artículos de aseo personal, ropa y otros bienes esenciales, además de denuncias por escasez de agua potable, alimentos, medicamentos y limitaciones en la atención médica.
Las organizaciones eclesiales también manifestaron preocupación por la suspensión de visitas familiares y conyugales, programas educativos y laborales, así como por las restricciones al ingreso de voluntarios y ministros religiosos para brindar acompañamiento espiritual a la población penitenciaria.
Ante esta situación, hicieron un llamado a las autoridades para revisar los procedimientos de requisa, garantizar el acceso a servicios básicos y restablecer las actividades orientadas a la resocialización de las personas privadas de libertad.
Aunque reconocieron los esfuerzos del Ministerio de Gobierno para enfrentar problemas históricos del sistema penitenciario, advirtieron que medidas extremas podrían agravar la crisis carcelaria y generar mayores tensiones dentro de los centros penales.
La Iglesia reiteró además su disposición a colaborar con las autoridades en la búsqueda de soluciones al hacinamiento y otros problemas estructurales que afectan al sistema penitenciario panameño.