Iglesia católica panameña apoya proyecto sobre identidad del bebé fallecido en el vientre

En la imagen, la directiva de la Conferencia Episcopal Panameña para 2019-2022.
Foto ilustrativa: Conferencia Episcopal Panameña / Tomado de Twitter/@IglesiaPA

La Iglesia católica panameña manifestó este viernes 13 de septiembre su apoyo al proyecto de Ley N° 18 sobre “la identidad del niño fallecido en el vientre materno”.

Según un comunicado de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP), la propuesta busca garantizar a los padres que deseen registrarlo con un nombre y sus apellidos.

la Iglesia católica en Panamá manifiesta su apoyo a esta propuesta que ayudará a los progenitores a aliviar el dolor y hacer más llevadero el duelo por la pérdida de su hijo o hija", sostiene el comunicado.

Agrega que en diversas oportunidades han defendido los derechos que tiene la persona desde el momento de su concepción hasta la muerte natural de la persona.

Alegan que en el Código de la Familia esto es reconocido en el Artículo No. 484 que regula los derechos y garantías del menor, al definir al menor como: “todo ser humano desde su concepción hasta la edad de dieciocho (18) años. El niño no nacido es una persona que tiene el derecho a tener una identidad. No podemos descartarlo como si nunca hubiese sido concebido. Para sus padres existió y así debe quedar consignado al darle un reconocimiento oficial".

Voces a favor y en contra

El proyecto ha levantado voces a favor y en contra.

La Comisión de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia abrió un periodo de consulta con varios sectores para recoger las impresiones y hacer modificaciones a la iniciativa.

Su proponente, la diputada Corina Cano, sostuvo en su momento que, van a agregar que el registro puede ser opcional.

Organizaciones y activistas por los derechos humanos de las Mujeres, la Niñez y las Familias expresaron su rechazo al proyecto indicando que viola el ordenamiento jurídico, debilita y pone en riesgo el Código Civil, duplica y confunde la labor de registro de estadísticas nacionales, y además propone una celebración que viola la libertad de credo.