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Ciudad de Panamá/La abogada Edna Jaramillo, especialista en protección a víctimas, advirtió que Panamá sigue actuando de manera reactiva ante los casos de vulneración de derechos de menores, en lugar de implementar políticas preventivas que garanticen una protección real.
"¿Cuántos hechos más como estos tienen que suceder para que nosotros dejemos de ser reaccionarios y realmente protejamos a nuestra niñez?", se preguntó Jaramillo, al referirse al hallazgo de niñas embarazadas, incluyendo menores de hasta ocho años, en Centros de Atención Integral.
La abogada Jaramillo enfatizó que a los ocho o nueve años, un niño "está totalmente protegido y rodeado de su entorno familiar, jugando, sin salir de ese entorno, el lugar donde te tienen que proteger". Por ello, consideró que cuando ocurren estos casos, "el Estado y el país le están fallando a nuestros niños en una verdadera protección, en una verdadera prevención".
Sobre la investigación en curso, Jaramillo llamó a la prudencia: "Las investigaciones están avanzando y tenemos que determinar si esas niñas llegaron a ese albergue embarazadas o es un hecho que se dio en este lugar".
Respecto a la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf), la abogada señaló que, más allá de debates presupuestarios o de liderazgo, "tenemos que revisar los protocolos que se tienen que seguir" y los lugares autorizados para administrar albergues.
Jaramillo aclaró que estos centros "tienen su función" y son de carácter transitorio, según lo establece el protocolo cuando un menor es vulnerado en su entorno familiar. "Con esta ley reciente hemos dado un paso importante con el tema de las familias acogentes", manifestó, pero advirtió que "ser un hogar acogente no te da pie a que tú te quedes con el niño, la niña, la criatura. Es algo transitorio también".
La especialista insistió en que los albergues no pueden operar sin supervisión permanente y personal idóneo: "No podemos seguir teniendo albergues que no sean supervisados, y supervisados no una vez al año. Esto tiene que ser permanente y contar con personas que realmente tengan esa parte humana de trabajar con menores de edad".
Jaramillo reconoció dos realidades complejas: existen más de 500 niños institucionalizados, y muchos de ellos, incluyendo menores con discapacidad, "crecieron allí, llegaron niños y hoy son adultos. Nadie los quiso". Por ello, consideró que "no los podemos eliminar del todo porque, tristemente, hay menores que no consiguen un lugar donde quedarse".
Sobre las cifras de embarazo adolescente, la abogada alertó: "En el 2025 se registró, y no me cabe duda de que en lo que va del año va igual, 21 niñas por día quedan embarazadas entre ocho y quince años. Esto es un problema gravísimo y más grave aún cuando ocurre en las comarcas. No es coincidencia, es un problema estructural que debe atenderse con urgencia".
Finalmente, Jaramillo hizo un llamado a la voluntad institucional: "Nunca vas a tener el recurso humano suficiente ni los recursos suficientes, pero uno tiene que ser creativo y aprender a trabajar con lo que tiene Eso es cuando tienes una verdadera intención. Si estás en un cargo por el salario y te importan tres pares de pepinos lo que suceda con esos niños, entonces no estás en el lugar correcto".