Llamas del Deseo
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Ciudad de Panamá, Panamá/La nueva administración de la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) prepara una serie de cambios para modernizar la institución y reforzar los controles sobre la venta de lotería clandestina, una actividad que, según su director general, Isidro Carbonell, ha alcanzado niveles preocupantes.
Carbonell, quien asumió recientemente la dirección de la entidad, explicó que su primer diagnóstico apunta a una marcada desconexión tecnológica dentro de la institución. Aseguró que procesos relacionados con la contabilidad, la información y el ciclo de los billeteros todavía se manejan en gran medida mediante documentos físicos.
“Lo primero que tendríamos que mirar es la casa”, señaló el funcionario. Ante este escenario, la LNB ya trabaja en la adquisición de servidores y nuevos equipos tecnológicos para fortalecer sus sistemas y hacer más dinámicos los procesos internos. Carbonell adelantó que la meta es que los primeros cambios tecnológicos comiencen a notarse antes de que finalice este año.
Uno de los principales frentes de la nueva administración será el combate a la venta de lotería clandestina. Carbonell calificó la situación como un “total descaro” y sostuvo que esta actividad afecta los recursos del Estado, al tratarse de una operación que, por ley, corresponde exclusivamente a la Lotería Nacional.
El director reconoció que la venta clandestina ha logrado adaptarse con mayor rapidez a las nuevas tecnologías. Actualmente, sus operadores utilizan redes sociales y cuentas bancarias para promocionar y gestionar las ventas, una dinámica que, a su juicio, también evidencia la necesidad de que la Lotería Nacional avance en su propia modernización.
En paralelo, la institución ha iniciado operativos para enfrentar prácticas relacionadas con la reventa y el alquiler de libretas de lotería. La modernización de la institución también se cruza con una de las principales demandas de los compradores: el aumento de los premios.
Durante una consulta realizada a compradores, varios plantearon que una mejor distribución de los premios podría incentivar la compra de chances y billetes y reducir el atractivo de otras modalidades de juego. Sin embargo, Carbonell explicó que cualquier modificación debe analizarse mediante fórmulas financieras, ya que los premios están directamente relacionados con los ingresos de la institución.
Según detalló, aumentar las cuantías de los premios implicaría revisar también el precio de los chances y billetes, una medida que podría generar rechazo entre los compradores.
El director también reconoció que la venta clandestina se ha beneficiado de la facilidad de acceso y de la rapidez con la que opera. En ese sentido, indicó que la LNB debe encontrar un balance entre los intereses de los compradores, los billeteros y la sostenibilidad financiera de la institución.
Otro de los temas bajo revisión es el sistema de distribución y manejo de las libretas de lotería. Carbonell señaló que existen más de 10 mil billeteros registrados oficialmente, pero señaló que se han identificado casos en los que algunos podrían estar funcionando como “prestanombres” para otras personas que realmente manejan el producto.
Como parte de las verificaciones, la institución ha revisado el cumplimiento de los estudios de trabajo social exigidos a los billeteros. En una primera revisión realizada en Chiriquí, 92 casos fueron analizados y 23 personas terminaron renunciando a la libreta tras reconocer que no eran quienes realmente la manejaban.
El director indicó que la administración busca determinar quiénes son los verdaderos responsables del manejo de las libretas y evitar su acaparamiento por parte de un grupo reducido de personas.